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miércoles, 1 de octubre de 2014 18:45 Te saluda Juan Manuel Desde....

miércoles, 1 de octubre de 2014 18:45 Te saluda Juan Manuel Desde. Calle de los poetas. “IDILIO” “Rinde el cerezo gentil, mariscal graduado en flores, un ejército de olores a las afueras de abril”. Y en el florido cristal, que trasparenta mi brío, yo soy gota de rocío matinal.

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miércoles, 1 de octubre de 2014 18:45 Te saluda Juan Manuel Desde....

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Presentation Transcript


  1. miércoles, 1 de octubre de 2014 18:45 Te saluda Juan Manuel Desde.... Calle de los poetas....

  2. “IDILIO” “Rinde el cerezo gentil, mariscal graduado en flores, un ejército de olores a las afueras de abril”. Y en el florido cristal, que trasparenta mi brío, yo soy gota de rocío matinal. (Los ojos de Platero)

  3. “NIÑOS POBRES” Con la luna en el agua juegan los niños. ¡Muy barato el juguete, por ser divino! Vamos, Platero, a comprar más juguetes al Dios del cielo. (Los ojos de Platero)

  4. “¡QUÉ… FRÍO!”  La nieve en sus sueños desmadeja ríos. Por el agua helada baja el sambenito. ¡Platero, qué ... Frío! (Los ojos de Platero)

  5. Un relicario de nieve, una gota de Calvario una púa larga y verde.  A la vera de la tarde, por culpa del cementerio, dejó el día su cadáver.  En el pétalo de un nido, llorando por unas uvas, dormido se dobló un niño.  Mi dolor ya no se atreve a enseñarle hoy a Platero una espina larga y verde. (Los ojos de Platero)

  6. “NOCHEBUENA”  Nana de Nochebuena, rumor florido: Virgen que canta y vela, Niño dormido.  Ángeles templan silencios desprendidos de las estrellas.  Sobre un fru-fru de blonda sueña un capillo. ¡Qué nevado el sendero con el Bautismo! Si canta el agua, revuelan bendiciones sobre las nanas. (Los ojos de Platero)

  7. Vengo a darte el silencio, Abre luego el corazón y escucha. ¿No es verdad que tenemos los dos la misma sangre floreciendo latidos? Las palabras fueron hojas de otoño, que cayeron con el triste rumor de lo gastado. Para qué atar promesas en las rosas. Deshojemos corolas en el río, y marchemos por él sin decir nada. (Caminos del silencio)

  8. Los versos fueron años del poema, míos sólo al andarlos. Hoy persiste, tremolado, el aroma del silencio, con la dama del alba subsistente, que lleva cada hombre, y el campo en la retina del camino bajo un sol de verdad a pleno día, que iluminó el dolor divinizándome. Ahora entiendo mi sino de Teóforo: lo bebí del silencio. (Caminos del silencio)

  9. Verde y nieve el paisaje de la tarde redondos los luceros esta noche es un fuego Belén que en fiestas arde sin que el sol a la estrella le reproche iluminar de tanta luz al Niño. Mar adentro de mi alma traigo un canto para cantarlo lleno de cariño ante el portal del Dios tres veces Santo y que en Belén convoca a los pastores que de Judea raudos han venido. Estar quiero entre sus adoradores silente como el cirio ya encendido; cual flor de pascua, roja, bella, fuerte, y ser, como el abeto navideño, entorno del paisaje para verte como te ve la llama desde el leño. (Paisaje navideño)

  10. Donde antes había puerta yo puse una enredadera toda cubierta de flores igual que en la primavera.  Y donde había ventanas yo puse geranios verdes, para que parezcan flores todos los atardeceres.  Tiene mi casa una fuente donde beben las palomas y un jardín con tulipanes que embelesan con su aroma.  Estoy sembrando unos sueños para el día de mañana, por si se secan las flores que me nazca otra alborada. (Calle de los poetas)

  11. Dejadme pintar la noche, plena de sueños y estrellas, con el azul de mis pasos; dejad que grabe en el cieloun corazón universal, tan grande y desnudo,que huela a libertad, a viento y lluvia, a madreselva, y manzana, y a tierra recién mojada. Dejadme pintar la noche, más acá de las estrellas, con los colores del alba para bordar de esperanza la ternura de los niños y acariciar de inocencialas entrañas de sus padres. Dejadme pintar la noche con el color de la vida, y que cuelguen de la estrella y el árbol mil villancicos de paz y armonía.Y cuando la noche esté ya pintada, presurosos iremos,como antaño los pastores, al Belén universal, para cantar juntos mensajes de paz:Cristo ha nacido, feliz Navidad. (poemas)

  12. Cantan cielos y tierra de alegría admirados y llenos de sorpresa que Jesús a la Virgen cuando besa le dice con ternura: ¡Madre mía...!  eres mi paz, mi gozo, mi armonía, eres el jardín donde la promesa brotó como una flor intacta, ilesa, quedando tú más limpia que la fría  nieve cuya blancura me conmueve. Es tu alma paz, ternura desbordada, esperanza y amor de un mundo nuevo.  María besa al Niño y no se atreve a decirle con paz entreverada: ¡Y Tú..., mi Dios nacido sobre el heno! (Poemas)

  13. Palomas de niebla subían por las laderas del alba camino de la alborada mientras la luna colgaba arriba de la montaña alas de golondrinas columpiándose en la niebla. Amanecía en la estepa, en el desierto, en la arena, la sinfonía inocente de la luz y de la vida, que pone compás al viento para huir de la calma y templar la algarabía del trabajo y de las horas robadas con rabia y sin pudor a la noche. Se fue el alba, se fue el día, y otra vez volvió la noche, rasgando en los laúdes del alma suspiros, hondos como quejidos, que son esencia de amores incomprendidos. (Amanecer del agua)

  14. Estampó la dedicatoria en la primera página del libro y se fue. Manía de autor. Unos ojos de color café miraron fijamente la portada elegantemente presentada del libro aquel, mas nadie lo abrió. Pasó el tiempo y el libro elegante y bello se tornó también color café sin quererlo su autor. Nadie lo leyó. Un libro más sin lector. Pasó más tiempo y un día el autor mirando en la feria el stand de lo viejo un libro igualmente viejo encontró. Lo abrió. Miró. Portada y contraportada. Y en la primera página una firma garabato que no logró descifrar, fue lo primero que vio. Sólo por curiosear, los primeros renglones del libro leyó. Manía del lector. Unas cuantas secciones del libro en cuestión ojeó. El argumento le sonó. Plagio de autor..., pensó. Dejó el libro en el stand y se fue. Tampoco él lo leyó. Triste quedó el libro herido en su dignidad sabiéndose libro de autor, si bien, con hojas color café, que ni su autor reconoció. (Libros de autor)

  15. Grabé tu nombre en la sombra de mis sueños ausentes por ver si alumbraban el camino otoñal de mi olvido. Se encendieron, de pronto, todas las luces que quedaron tatuadas, fijas, sin moverse, en el cristal que enmarca tu foto en un cuadro.  La cámara plasmó tu mirada y esa sonrisa irremediable, entristecida por mi marcha y tu ausencia.  A veces, me acuerdo de pasar un paño al cuadro, que es como querer quitar el polvo al tiempo.  Pero el tiempo, lejos de irse, se revira y no se desvanece, poniendo más arrugas en el rostro del olvido. Nunca miro de frente tu foto en el cuadro, no sea que el reflejo en el cristal, opaque tu semblante y denuncie también el mío y su desastre.Recuerda aquel entonces, si yo tenía una pena, tú eras bálsamo y consuelo, y cuando había alegría, mitad por mitad se compartía. La nuestra fue una casa abierta, sin puertas, por donde pudiera transitar cualquier peregrino que hiciera la ruta intemporal de los días. Pero hoy no hay casa, ni nadie que esté llamando a la puerta, y la senda blanca, tantas veces transitada en los días juveniles, se ha borrado. Nos ha invadido el otoño de los años. ¿Qué nos queda, sino el tiempo y la distancia? Y esta ausencia, en el recuerdo. (Tú nombre en la sombra)

  16. Mientras crecen las enredaderas por la tapia de mi huerto me he puesto a pintar tu nombre quién sabe si con el tiempo cuando vuelvan los gorriones y no encuentren la albahaca respeten al menos tu nombre, entonces, para completar la historia, pintaré también un beso como parte de mi cuento. (Atardecer) Tuve una vez un huerto que lo sembré de albahaca, quería aromar la tarde con los sabores de un beso. Emergieron los gorriones y me comieron el huerto yo me quedé sin sabores y el huerto quedó desierto.

  17. Juventud, para cantarte ruiseñores en la libertad intacta de mi pecho sin retornos, sin recuerdos, junto a la orilla, junto a los juncos de mi río donde se rasga el viento con un fondo de cuchillos verdes y juegan en remolino las ramas jubilosas del deseo, del tiempo, de los pájaros que anidan las sombras del misterio hondo, caliente, sincero, del agua quebrada, victimada, trasparente. Juventud, para cantarte en la alegría anónima del viento sin retornos, sin recuerdos, junto a la orilla, junto a los juncos finísimos de mi sangre, más allá del deseo, del tiempo y de los pájaros ligeros. Juventud, brevemente, porque el sol es vertical, la alegría horizontal y el amor universal, en la libertad intacta de mi pecho, en los juncos más finos de mi sangre, en las ramas jubilosas bulliciosas, levísimas, de mi río donde se rasga el viento con un fondo de cuchillos verdes, y hay ruiseñores en flor. (Juventud)

  18. Que se me rompa la flor de los sueños y estalle mi alma en pétalos y melodías de fuegos artificiales, que quiero vagar por la vida libre como el pájaro que emigra al país de la fantasía.  Que el cielo arda de estrellas para encender mil sonrisas, que quiero arrojar a la fuente del deseo la moneda de un encuentro, para asomarme al pozo azul de tus ojos.  Quiero vivir la vida como el náufrago que alcanza sano y a salvo la orilla.  Me encontrarás cuando llegues temblando bajo la lluvia. Yo habré cumplido el deseo de embriagar mi alma con el agua clara del pozo azul de tus ojos.  Si al caminar descalza en la lluvia encuentras un sueño abierto en flor en el suelo deja que estalle en pétalos de fuegos artificiales. Son los restos del náufrago que zozobró un día a la orilla del pozo azul de tus ojos. (Pozo azul de tus ojos)

  19. TARDE DE TOROS Un capote a medio sol en los cuernos de la tarde, una jarra de limón y están los tendidos que arden. De verde olivo el torero, negro mate el mayoral, de astas finas el encierro, qué tarde para triunfar. Suenan clarines de fiesta, está solo el redondel, surge una figura enhiesta al asomar el burel. Y un olé con emoción estalla por los tendidos cuando un quiebro con valor deja a toro y diestro unidos. Se revuelve fiero el toro, tiene codicia el astado, situado en medio del coso cita el torero con garbo. Rojos claveles se estampan en los lomos del burel cuando el picador le clava toda la lanza en la piel. Y mientras unos aplauden el resto silva a placer. Inicia el torero un lance al centro del redondel. Se cambia por fin el tercio, ya están los banderilleros cada quién en su terreno citando al toro de lejos. Al quebrar con apostura prende el primero su par, descompuesta la figura el segundo es desigual.

  20. Está tocando la banda pasodobles muy toreros, es una fiesta la plaza en los tendidos y el ruedo. Y suena el clarín de muerte. Con la espada y la muleta el torero busca suerte brindando a la concurrencia. Un trasteo por lo bajo, también de izquierda a derecha para que humille el morlaco, y a comenzar la faena. Cita vertical, de lejos, un ayudado por alto, tres redondos y el de pecho mientras le aplauden con garbo. Qué torera está la tarde al compás del pasodoble; saludando al respetable alza el torero el estoque. Su terno es de verde olivo, el toro de negro y sangre; hay silencio en el tendido la muleta está en el aire.

  21. Cuadra el toro junto a tablas, vertical está el torero, y al volapié con la espada mete hasta el fondo el acero. Un olé que rompe el aire estalla en toda la plaza, ha triunfado en esta tarde un torero hacia la fama. Las dos orejas y el rabo para el torero de olivo, aplausos al toro bravo y un clavel desde el tendido.

  22. José Luis Pasarín Hay un lugar lejano en la tierra donde deshabitarnos juntos mano y puño amplio y solidario tendidos al unísono hacia el reincidente hombre con los ojos llagados por las tarjetas de crédito. Hornacinas de oro para la libertad en una penuria errante llena de babas. Y es que siento en el soplo cubano tal vez como una evocación. La última advenediza llamada y el segundo carné de la patria que me falta. Soy principio y fin entre los robles y los cocoteros guitarra y clave cubana apuntando al infinito. (Amilamia)

  23. Tres noches, un día sirven para componer un poema perpendicular digamos ser libre en los andenes que piso o no coger el tranvía que lleva a los entresijos de una metáfora cualquiera. Si viajo es por descorrer el velo de tu sexo y del misterio que surge en cada paso cuando hurgo en la utopía e intento asimilar la noticia cuando nos hostigan los silencios urbanos. (Amilamia. Poema)

  24. Calle de los poetas.... tan olvidada...

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