1 / 23

Lectio Divina

Lectio Divina. VII Domingo Ordinario Parroquia Santa María Magdalena Yacuanquer. A la escucha y meditación de la Palabra de Dios desde la Tradición y Magisterio. Contemplación . Oración. Meditación. Lectura. Preparación.

kera
Download Presentation

Lectio Divina

An Image/Link below is provided (as is) to download presentation Download Policy: Content on the Website is provided to you AS IS for your information and personal use and may not be sold / licensed / shared on other websites without getting consent from its author. Content is provided to you AS IS for your information and personal use only. Download presentation by click this link. While downloading, if for some reason you are not able to download a presentation, the publisher may have deleted the file from their server. During download, if you can't get a presentation, the file might be deleted by the publisher.

E N D

Presentation Transcript


  1. Lectio Divina VII Domingo Ordinario Parroquia Santa María Magdalena Yacuanquer A la escucha y meditación de la Palabra de Dios desde la Tradición y Magisterio

  2. Contemplación Oración Meditación Lectura Preparación A la escucha y meditación de la Palabra de Dios desde la Tradición y Magisterio

  3. La Palabra debe ser esperada y escuchada Con buena disposición interior Oración al Espíritu Santo Con Corazón limpio y humildad

  4. ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO(San Agustín)Espíritu Santo, inspíranos, para que pensemos santamente.Espíritu Santo, incítanos, para que obremos santamente.Espíritu Santo, atráenos, para que amemos las cosas santas.Espíritu Santo, fortalécenos, para que defendamos las cosas santas.Espíritu Santo, ayúdanos, para que no perdamos nunca las cosas santas. A la escucha y meditación de la Palabra de Dios desde la Tradición y Magisterio

  5. Leer bien y sin prisa Hay que leer dos o tres veces Aprende a conocer el Corazón de Dios en sus Palabras Leer bien, es escuchar bien

  6. Lectura del Santo Evangelio según Mateo 5, 38-48 «Habéis oído que se dijo: "Ojo por ojo, diente por diente." Yo, en cambio, os digo: No hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehúyas. Habéis oído que se dijo: "Amarás a tu prójimo" y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto». A la escucha y meditación de la Palabra de Dios desde la Tradición y Magisterio

  7. Composición general del Evangelio de San Mateo • 1,1- 4,16: Presentación de Jesús. • 4,17-16,20: Misión de Jesús. • 16,21-28,20: Pasión, muerte y resurrección de Jesús.

  8. Lectura del Santo Evangelio según Mateo 5, 38-48 «Habéis oído que se dijo:"Ojo por ojo, diente por diente."Yo, en cambio, os digo: No hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehúyas. Habéis oído que se dijo: "Amarás a tu prójimo" y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto». A la escucha y meditación de la Palabra de Dios desde la Tradición y Magisterio

  9. Celebramos el séptimo domingo del tiempo ordinario y las lecturas están en función de anunciarnos la plenitud de nuestro estilo de vida que debe tener como única meta: “el ser perfectos como nuestro padre Dios es perfecto”. En la Iglesia Católica como en muchas otras iglesias acostumbramos llamar santos a aquellas personas que han vivido este principio tan interesante e importante para la vida.

  10. El Evangelio de Mateo, comienza con una afirmación que se repite dos veces: “Habéis oído que se dijo”, e inmediatamente Jesús afirma: “Yo, en cambio, os digo”. La nueva experiencia del Reinado de Dios, nos coloca frente a una nueva ley, que no se limita al fiel cumplimiento de una norma. Para el Maestro, el nuevo discípulo del Reino debe ser capaz de vivir con mayor libertad los valores y para ello coloca como principio básico el amor.

  11. Cada uno de nosotros debemos sentirnos seguidores del Reino haciendo visible este nuevo parámetro de vida. Solo en el amor sin límites podemos reconocer que somos santos, es decir perfectos como nuestro Padre es perfecto.

  12. En la época en que Jesús vivió la moral y la religión se habían acomodado más en la forma que en la persona, por eso, era tan normal solo amar, saludar y perdonar a los que uno amaba, o en el extremo de los casos solo a las personas que nos eran familiares, los demás no contaban para nuestra vida y para nuestro deseo de ser mejores.

  13. Jesús nos dice que eso no debe ser entre los que lo seguimos; nosotros estamos para amar y perdonar y hacer vida todos los valores del Reino sin límites y con una nueva adición, debemos desbordarnos en la acción y vida del bien. En la Iglesia llamamos santos aquellas personas que con su cotidianidad y sin extraordinarias manifestaciones de religiosidad nos han enseñado lo que significa vivir este parámetro del amor de Dios: “sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto”.

  14. El santo del siglo XXI, no necesita estar metido en un monasterio para sentir su llamado a la santidad. La casa, oficina, el centro de estudio o el lugar de descanso diario son los espacios oportunos para vivir nuestro ser santos, nuestro llamado a ser perfectos como Dios. Además, el Evangelio de Mateo nos coloca el “medidor” para nuestra santidad: la hermana o hermano prójimo. Es en el otro, en el que vive cerca o lejos de nosotros donde se hace vida la verdadera santidad. A la escucha y meditación de la Palabra de Dios desde la Tradición y Magisterio

  15. Todas las afirmaciones que Jesús hace en este domingo tiene que ver con nuestro hermano prójimo, en él es donde se hace vida la santidad de Dios, por lo tanto este domingo es un tiempo oportuno para descubrir nuestro ser santos y al mismo tiempo valorar a tantos hermanos y hermanas que diariamente se acercan a nuestras vidas y con su modo de ser y actuar nos recuerdan el rostro maravilloso y perfecto de Dios. A la escucha y meditación de la Palabra de Dios desde la Tradición y Magisterio

  16. DESCUBRIR LOS “AFECTOS” QUE LA PALABRA VA GENERANDO EN MI CORAZÓN: Alegría, compromiso, interrogantes, nuevas posibilidades Lo dicho, lo narrado por la Palabra tiene, ahora, que ser leído con el corazón

  17. Meditemos la Palabra con el Papa «Este camino hacia la humildad, hacia la infancia espiritual es necesario: es necesario superar la actitud de arrogancia que hace decir: yo soy mejor, en este tiempo mío del siglo XXI, de lo que sabían los que vivían entonces. Es necesario, en cambio, confiarse solamente a la Sagrada Escritura, a la Palabra del Señor, asomarse con humildad al horizonte de la fe, para entrar así en la enorme vastedad del mundo universal, del mundo de Dios. De esta forma nuestra alma crece, crece la sensibilidad del corazón hacia Dios. Justamente dice Juan Clímaco que sólo la esperanza nos hace capaces de vivir la caridad. La esperanza en la que trascendemos las cosas de cada día.

  18. No esperamos el éxito en nuestros días terrenos, sino que esperamos finalmente la revelación de Dios mismo. Sólo en esta extensión de nuestra alma, en esta autotrascendencia, nuestra vida se engrandece y podemos soportar los cansancios y desilusiones de cada día, podemos ser buenos con los demás sin esperar recompensa. Solo si Dios existe, esta gran esperanza a la que tiendo, puedo cada día dar los pequeños pasos de mi vida y así aprender la caridad. En la caridad se esconde el misterio de la oración, del conocimiento personal de Jesús: una oración sencilla que sólo tiende a tocar el corazón del divino Maestro. Y así se abre el propio corazón, se aprende de Él su misma bondad, su amor. Usemos por tanto esta "escala" de la fe, de la esperanza y de la caridad, y llegaremos así a la vida verdadera». Benedicto XVI. Audiencia, 11 de Febrero de 2009

  19. Da gracias, intercede por los hermanos, por las situaciones que el texto te haya traído a la memoria. Da curso libre a tus capacidades creativas de sensibilidad en la oración. Lo dicho, lo narrado por la Palabra tiene, ahora, que ser hablado con el corazón

  20. Dios nuestro, a quien reconocemos presente en Jesús, impulsando hacia adelante el sentimiento moral de la Humanidad, con su propuesta del amor mayor, el amor que da la vida por los amigos, el amor que ama incluso a los enemigos. Ayúdanos a vivir a fondo este amor, y a que esa vivencia sea una experiencia mística, que nos afiance en el mismo Amor. Nosotros te lo pedimos inspirados por Jesús, nuestro hermano mayor. Amén. A la escucha y meditación de la Palabra de Dios desde la Tradición y Magisterio

  21. Ponte en medio de la comunidad y deja que rebose de tu interior la paz y la bendición que has recibido. Actúa con ellos para volver a reencarnar en la historia a Jesucristo, la Palabra hecha carne. Lo dicho, lo narrado por la Palabra tiene, ahora, que ser practicado en la vida

  22. Mi compromiso en esta semana será: • Como estoy viviendo mi llamado a la santidad en la casa, la oficina y en mi tiempo libre, hago una lista sobre mis cualidades hacia la santidad en estos espacios de vida. • Alguna vez leí una vida de un santo? Y si hasta ahora no he leído, busco en internet una vida de un santo que se relacione con mi trabajo o con mi función en mi familia. • (Desde el Evangelio de San Mateo 5,38-48) • Estamos en Facebook: grupo koinonía de amor

More Related