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Polvo y Raíz

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Polvo y Raíz

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Presentation Transcript


  1. Polvo y Raíz 1

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  3. Polvo y Raíz Enoé Eréndira 3

  4. Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 internacional 1ra Reedición: Varrio Xino – La Rueda Cartonera, 2017 Ilustración de Portada: Pavel Neikame Diseño Editorial: Jacobo Monraz Editado, Impreso y Hecho en México Coedición de Ediciones Del Varrio Xino y Editorial La Rueda Cartonera Prohibido prohibir la reproducción total o parcial de esta obra, siempre y cuando se den los créditos correspondientes Todos los izquierdos reservados Respete al ciclista, ciclista al peatón Si su perro se hace, usted no se haga No maltrate a los animales Ponga la basura a trabajar Deje de votar Vuélvase Loco / Ya tenemos pomadas de Peyote Tenemos Mezcalina y Adrenalina Nada Demoníaco, la Gente se asusta Somos Artistas Multidisciplinarios 4

  5. Polvo y Raíz A Sergio Fong, por la coincidencia en el amor, la poesía y la vida de Pavel y Tatei 5

  6. Enoé Eréndira, (Tepic, Nayarit, 1961- 2003). La Rueda Cartonera y Varrio Xino vienen reeditando este material de Enoé Eréndira por eso de darnos el gusto de continuar difundiendo su voz. Disfrutamos de su tiempo, departimos su poeiesis, bebimos, bailamos, reímos y nos empoemó en sus fechorías. Somos sus cómplices, eso lo sé. Guantos, Xalisco, Mégico. Varrio Xino, 2017 6

  7. “…fui en busca de tu leyenda. La eterna leyenda del héroe que se bate solo, pateado, vilipendiado, incomprendido. La eterna historia del hombre que rechaza plegarse a las iglesias, a los temores, a las modas, a los esquemas ideológicos, a los principios absolutos vengan de donde vengan, se revistan del color que sea, del hombre que predica la libertad. La eterna tragedia del individuo que no se adapta, que no se resigna, que piensa por su cuenta, y que por eso lo matan entre todos.” Oriana Fallaci 7

  8. 8

  9. I 9

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  11. Un Poema Uno Busco la palabra que designe deliberadamente el vuelo pero es en sí inalcanzable Aguarda su madurez beneficiosa lejos del instante que la aprehenda Sólo en vísperas de luz satisface el rito de la flor en tu escritura deshojas recuerdos adoleces aventuras la gozosa sensación de hallar su impulso de imagen símbolo o vastedad lingüística La palabra posa su tiempo a instantes de luz al evocarla para volar el verso que no alcanzarás en la memoria sino en su misterio El poema no suele nombrar su intimidad va hacia el regocijo de un encuentro que halla su primicia en el aire de tu respiración 11

  12. El Ave Alguna Vez Mi querido hermano, el ave alguna vez voló y fue un heraldo, pero las aguas del dolor lo hicieron piedra, y entonces lo horadaron y fue lanzado al río, a los océanos, como un fogonazo pasajero al ojo que lo inventa. 12

  13. Ensayo Sigiloso el murmullo apuntó a un blanco inmensurable Una aureola tembló de su cabeza a la pluma Vino el silencio y con él la voz deslizó su maravilla La verdad estertórea de ser poeta y nada 13

  14. Testigos Lectores Seremos testigos lectores de cuanto acecha el semblante y el dudoso ensueño de los que viven sin más sobresaltos que la luna. Acabaremos con los ojos detrás de la visión de sus ventanas, y la insomne lluvia de lamentos vagos abrirá otro libro de personajes perennes, antes de tocar la esquina y alcanzar la historia. 14

  15. Árbol Tendré que limitarme a mirarlo todo colocando ventanas y cuchillos que expliquen de dónde la luz, por si la sombra agiganta sus huecos y exagera el movimiento de pájaros colgantes, en este árbol de noche densa, en este árbol de rama y niebla devorado. 15

  16. Donde Ya Llegaremos cuando tengamos qué viajar en las ideas donde ya nuestros claros descalabros no sean vagas precisiones de una historia que fue por sí Explicarán lo que fuimos ayer en el misterio que la muerte nos dio Y volveremos entonces a ser parte de una voz que sí empoeme nuestra historia en la voz que el agua ya 16

  17. Entrelínea Sola en la soledad de esta banca en aullido leo Los niños juegan lejos con su alegría disipada por el sonido del viento Los árboles mueven su vida como los pájaros a instante y vuelo a viento y alas y caen deshojados por octubre el mes de las auroras tristes cuando hinca sus dientes la nostalgia más severa como el tarro de café donde falta la hiedra de tu risa y el calor de tus manos por mis dedos Esta banca me niega la respuesta de la noche tristemente las orillas de tu sombra y leo como los pájaros la entrelínea de unas hojas que hacen nuestra historia 17

  18. Sombras En los resquicios de luz que deja entrever la noche hay sombras que arrastran sus pasos como relojes de espera ciegos combatientes de la luna fantasmas en su temor de encontrarse Hombres caídos por la enfermedad del muro Soledad y miseria contenidos Voces que hacen la historia del plomo citadino donde las balas tatúan las vidas de un pueblo una calle una casa por el gusto de aniquilar el alba y sentar su huella en el asfalto Aquí la verdad es periférica y de ellos aquí se detienen disparos en el pecho de un niño en este país que vende conciencias al postor de su imagen y lanza los fardos que ha de matar sus miserias 18

  19. Llanto La ciudad duerme mientras tus ojos vislumbran la noche la sombra del asma citadina Ríos de sangre fuera de tu piel reflejan la miseria de una guerra no vivida en los ojos sin asombro de los niños La ciudad duerme y la memoria tiene un cauce irrefrenable hacia el dolor fechas claves amarillentas por los años o tan claras por el hoy- resbalan por tus ojos espejos de ceguera humedecida hacia el papel entintado de traiciones e ignominia por el ayer 19

  20. Huichol Pueblo El viento tiene casa de horizontes infinitos alturas en que el águila es pájaro de luz y el hombre un crisol de barro enraizado a la montaña que aprende que volar es irse más allá de océanos y de lluvias Viajar adentro al infinito sino por desiertos y laderas, por ríos orquestados y densidad serrana con las alas y los ojos de pájaro venado Volver hacia el color como un peyote ardiente Colgarse el arcoíris como un collar inmenso de chaquiras y estambres amarrados a la piel Huichol para decir ancestro Wirrarika para nombrar poema Viejos peregrinos que incendian aires y funden en la piedra al viejo Tatavari en medio del silencio y su violín a mitad de su desierto 20

  21. Del Sur La fuerza que me arrastra Hacia el sur de la tierra Es mi sangre primera Miguel Hernández Yo vengo del sur de los bosques densos y las aguas turbulentas donde el corazón se parte Vengo de la historia por el camino del hambre y el atajo de la bala Traigo entre piedras el corazón del indio la mirada de la selva la orfandad de la tierra Traigo el tiempo para detener el odio porque el disparo que llevo en mis costados atávicos no encegueció el pensamiento Como si el que dispara pudiese ir más allá de la vida Yo vengo del sur de donde nace el hombre que tiene el tintero de Dios Donde la muerte se hacina como breñal para el fuego Vengo del sur y traigo el dolor como brújula la pira ancestral como campana de rabia el giro del tiempo que dará el norte del devenir la ignominia 21

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  23. II 23

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  25. Un Poema Dos La palabra también es alimento para quien muerde el pan de los silencios y sigue lejanísimas voces y secretos Ruedan los poemas por vísceras y llantos por estrategias lingüísticas y recovecos del habla donde el verbo es sustancia cuando es llanto empoemado de nostalgia eco de alguna vez sus labios Y serán del polvo y la memoria los cantos los versos de agua siempre el agua como el ciclo de la voz definitiva que algún Dios musicaliza de la caracola al laberinto 25

  26. Somos Otra Vez el Aire Tengo todos los muertos como ramo de flores rojas que desangran mi llanto de ojos tristes. Sólo veo en la ausencia el insondable foso de mis venas, la pequeña flor de luz urgente en el palmo en que la voz se dobla, en el clamor que mi silencio fuga. Pero estás donde más, y el ave triste de mis sueños celebra con los muertos que viven dentro, y somos otra vez el aire de este libre vuelo. 26

  27. Versos Me has visto acechar las palabras, atrapar el adjetivo y saborear sustantivos muy lentamente. Te he visto degustar la página y flor del amor, su metáfora; las historias que saltan de la pluma y tu respiración, los versos que dan vida al plural de manos y pieles asiduas al beso. Soy una línea, eres un mar que la caracola escritura, somos un sueño detallando el verbo; la palabra que no ha encontrado sílaba que deletree la inmensidad de este verso de amor que retoza el tiempo. 27

  28. Conversa para Benjamín Macías Amo a los que miran los rincones de la intención y la mirada, aquellos que hablan y dicen mucho en tres palabras o en una, como el amor, por ejemplo. Amo a los que están detrás de los muebles, empoemados habitantes de toda celda de mi cuerpo que mandan su noche perdida en tragos de miel para el recuerdo. Amo y no sé hacia dónde irme para salir del trance de amor que me provoca el olvido, de la ciudad blanca que noche a noche manda sus notas plañideras desde la esquina incierta de un amigo en mi memoria, y amo lo que está bajo tus pasos; la viva tierra que ve el tiempo de un hombre que mira todo a la distancia y sabe, donde la luz y el miedo. 28

  29. Relumbra Lucho por no nombrarte en la palabra relumbra como viejo maestro español de la noche al filo de besos brujos y nostalgias y palmas y vuelos los aullidos de una guitarra pero no hay palabra más exacta que te nombre desde el sueño y la alegría con el amor añejo de aquel vino de blues que solíamos desandar para rozarnos lento y beber a tragos besos cadenciosos Relumbra para detallar tu sombra en la luz precisa de la lluvia y los inviernos cuando tu risa salva y da respuesta promesas fieras de libertad Sólo relumbra para descubrirte pleno en el hueco en que me falto y no soy yo destellantes 29

  30. Paredes de Sal Dices que renuncias a husmear la muerte mientras alguien se aleja por las paredes de sal mar adentro Dices que la muerte es uno mismo si tiene como el amor la brevedad de la ternura mientras en el vientre llevo un vaivén de pasos diminutos Guadalajara, Jalisco, julio de 1995 30

  31. Para Nombrarte Para nombrarte me basta reír con todo este aire de espontáneo aliento que duplica mi voz en el eco de toda mañana amanecida en ti Rozar apenas los pliegues de tus manos la curva de tu oreja o el fin de tus rodillas para que el sueño de los afortunados me descalce la vida y de fiesta en fiesta por habitaciones y vientos se aligeren mis pasos con mariposas de sol por la ventana Y entonces la risa hinca su voz y se esparce en un horizonte de ecos y alegrías prodigiosas 31

  32. Mientras Para Mary del Rayo Mientras una de las dos mire hacia dentro, nos encontraremos, en la media taza de café o la última palabra que resistió la tinta y la imagen capturada, quizá en nuestro gusto por vivir, el hambre de no vernos, en la discreta fuga hacia risa y los avernos de las calles lastimadas, para bebernos de un solo trago y golpe cantinero, la mitad de la copa que alargó el espejo y el encuentro extraño con la nada, en la gota ardiente que el silencio dejó escapar de la desierta sombra o el humo que evoca la distancia. Mientras una de las dos mire hacia fuera, nos encontraremos, en los años que conquistó la vida entre la lluvia y los inviernos, la flor y las aves pasajeras de este viaje que avasalla nuestro tiempo con la sola remembranza de los sueños sin edad, del fuego vivo. 32

  33. No Tengo Nada en Contra del Sueño No tengo nada en contra del sueño de las aves de silencio que habitan tras los ojos del tiempo acompasado de su vuelo en que el amor descansa y mira las ventanas la luna celestina con su memoria de roces soledades largamente acariciadas Sucede que estoy con los pechos al beso salivando tu voz cenicienta que desliza su grito en mis cabellos Sucede que estamos conjugados en el viaje primigenio de la sangre en el barco en que se liban los jugos del amor 33

  34. De Placer y Añoranza Qué placer los cuerpos relucientes de sudores salivados cuando el invierno profusa el abrazo y se acoraza en la añoranza perdido en los amores irisados de la noche Qué placer acallar los silencios con tu risa vibrante en la hora en que el mundo mira dentro y escucho a mi niño con su voz argentina que desborda su luz y amanece Qué placer sembrar nostalgias en tiempos de ebriedad cuando suelo ser un ave desde tu boca un brinco de sangre que tiene destino de mar Qué placer cuando un orto humedecido estalla entre la sombra 34

  35. Salirse para Rafael Martínez Gómez Uno debería salirse de este cuerpo. Volar de las manos más allá de los pies y la mirada. Dejar sobre la mesa alguna parte herida; los ganglios infartados, los tumores lapidarios. Salirse a caminar fuera de uno mismo siendo otro ligerísimo de médicos. Pelarle los dientes a los que adoran la muerte, dejarlos ahí, detrás del escritorio que los vence y los sujeta a ser cuadrados. Uno debería dejar sobre la mesa las respuestas absolutas, irse a preguntar a bordo de barcos ebrios, hablar de la vida como hablamos de la muerte cuando recordamos, sobre la memoria henchida de sabores, tactos, el olor a barro de tinajas y los cántaros, la imagen del frutero con sus jugosas uvas de vinos rotos y flores frescas, de cualquier mañana colectado. Uno debería alejarse. Andar en otra sangre. Quedarse fuera. Asomarse a la ventana de este ser que somos. Ser un pájaro. Salir a volar lejos de aquel mí mismo, de esta sombra asidua habitante de una carne necia. 35

  36. Fue Abril para Pavel Neikame, tan hijo En abril desgrané milagro como cuenta de amor al borde de nardos llegaste con el grito regocijado de un bohemio a las 4 del con los ojos magníficos de la luz que me guía como un portento de amaneceres dulces siempre al borde de un hito de dioses y madres abrazadas a tu pecho de pródigos asombros en la imaginería de ser pájaro y piar de ser rana y saltar más allá de las nubes y la luna misma de ser ave y volar como lo hace Don Juan por ese viento limpio de tus años Fue el día 12 preciso a la emoción de serlo todo madre flor abierta al grito de un viernes azul de tan cielo y sol atemperados No más quejas existenciales ni ojeras surrealistas sólo el placer de envolverte en mi regazo entre dos pechos plenos de alimento y sangre nueva Desde entonces abril me dejó una enredadera que me cuelga flores y mariposas con tus besos niños y tus abrazos largos alba 36

  37. Niña Tatei a mi hija, pequeñísima luna y madre, Tatei Metzeri La niña Tatei es todas las niñas viene del mar a decirte la luna con su canción balbuce y es grande el amor de sus ojos abiertos y su beso de luz La niña Tatei dice algunas palabras que son el preludio de un vuelco de aire un desafío grandilocuente al silencio del sueño al lugar en que espejo desnuda eco y mirada con su voz La niña Tatei cuenta sus dedos como contar estrellas uno dos tres y el salto el canto el baile magia y estrategia para hacer posible lo que no existe La niña Tatei busca a grito y cielo aquello que está en mi se ovilla pequeñísima donde la imaginación ojo y mirada rehaciendo el asombro desde su gracia y La niña Tatei es madre y es luna herencia wirrarica de alguna voz oculta gaviota emancipada por la tierra prometida de los sueños en tiempos presurosos de la infancia a un palmo de crecer y descubrirlo todo mirada temple Tepic de Nervo, Nayarit, 2001 37

  38. Cerca Del Aire Cerca del aire eterno movimiento de este aliento suave que viene y va de los extremos a la hondura de los pechos una comparsa de respiraciones filtra el amor entre suspiros y sueños 38

  39. Río Tejido Ahí hubo leche y canción gotas de nube y sueño tierra en dirección al sol de los sedientos Ahí se abrieron las bocas al amor y al hambre al cobijo de su sangre bienamada de bonanza y casa de los mil ensueños Aquí en este río tejido en la carne corre el recuerdo y miro distraídamente aquel espejo donde mis hijos fueron de gota a nube un pez un pájaro y su vuelo 39

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  41. Índice I…………………………………………………………..9 Un Poema Uno………………………………….11 El Ave Alguna Vez…………………………........12 Ensayo…………………………………………..13 Testigos Lectores………………………………..14 Árbol……………………………………………15 Donde Ya……………………………………….16 Entrelínea……………………………………….17 Sombras…………………………………………18 Llanto………………………………………........19 Huichol Pueblo………………………………….20 Del Sur………………………………………….21 II………………………………………………………..23 Un Poema Dos………………………………….25 Somos Otra Vez el Aire…………………………26 Versos……………………………………….......27 Conversa…………………………………….......28 Relumbra………………………………………..29 Paredes de Sal……………………………….......30 Para Nombrarte…………………………………31 Mientras………………………………………...32 No Tengo Nada en Contra del Sueño…….….......33 De Placer y Añoranza…………………….….......34 Salirse…………………………………….….......35 Fue Abril………………………………….……..36 Niña Tatei……………………………………….37 Cerca del Aire…………………………………...38 Río Tejido……………………………………….39 41

  42. Polvo y Raíz, de Enoé Eréndira, se terminó de imprimir en junio de 2017, en el Varrio Xino de Guanatos, Xalisco, Mégico. 42

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