CONCEPTO DE PSICOMOTRICIDAD

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CONCEPTO DE PSICOMOTRICIDAD

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Presentation Transcript


1. CONCEPTO DE PSICOMOTRICIDAD

3. DESARROLLO PSICOMOTRIZ DEL NIÑO DE 0 A 6 AÑOS

4. NEONATAL (0-4 MESES):

5. DEL NACIMIENTO HASTA EL ESTIRAMIENTO CORPORAL El estiramiento le va a permitir la conquista del suelo boca-abajo, importante a la hora de: · Levantar la cabeza · Reptar

6. El tono muscular del recién nacido es de flexión No puede sostener la cabeza, siendo incapaz de mantenerla en la media línea del cuerpo. Especialmente al segundo mes, el bebé patalea y bracea Durante el 2º y 3er mes, continúa el tono flexor, pero sus extremidades, poco a poco, se contraen más lentamente.

7. ENTRE EL 2º Y 3ER MES: Aparece el reflejo tónico-cervical asimétrico, que es una respuesta refleja automatizada. Parece que es un reflejo que permite la succión y la adaptación al cuerpo materno durante el amamantamiento y también a la succión para orientarse hacia la mirada de la madre, es decir, que facilita el abrazo hacia la figura de la madre. El niño cruza los brazos sobre el pecho, lo que nos indicaría una actitud de defensa ante un exceso de estimulación (sobrecarga sensorial).

8. FASE DEL SUELO (4-12 MESES)

9. ENTRE LOS 90 Y 120 DÍAS APROXIMADAMENTE Pueden erguir la cabeza y mantenerla en el eje mediano del cuerpo Si hay control cefálico, existe también la posibilidad de controlar la mirada, El control cefálico a partir de los 4 meses, permite la visión batostópica (visión en profundidad), percepción básica para el bebé que va a iniciar su exploración a través del raptado y arrastrado.

10. El niño comienza a comunicarse de una manera expresiva, casual y motrizmente Empieza a jugar (canciones infantiles...) La existencia de estos ritmos, juegos, etc. contribuye a probar que todos los niños (de cualquier época y lugar) adquieren en este momento de desarrollo un curioso sentido de la diversión que está relacionado con la apreciación musical, mucho antes de aprender a comunicarse a través del lenguaje.

11. Así, poco antes de acceder al suelo ya no tiene un tono tan flexor ya que las extremidades tienen menos capacidad de extensión Prepara otro esquema corporal: La coordinación viso-audio-motriz comienza a establecerse independientemente en cada lado del cuerpo Los estímulos visuales a los que responde (cuatro primeros meses), le llegan tan sólo lateralmente

12. A PARTIR DE LOS 6 MESES Una vez que los bebés consiguen sentarse, se facilita la manipulación y la motricidad fina. Estas posturas no están sólidamente adquiridas, por lo que es normal que, a veces, pierdan el equilibrio. Esto contribuye a la adquisición de los primeros reflejos de caída,. A partir de este momento, hay un avance de desarrollo del arrastrado hasta el gateo.

13. ENTRE LOS 7 Y 9 MESES La columna vertebral va configurándose como un buen soporte elástico y flexible, y ya el gateo armónico es la forma clave de desplazamiento En estos meses, notaremos el paso, de forma natural y rápida, de la postura de gateo a la de sedestación y viceversa.

14. ENTRE LOS 9 Y 12 MESES En condiciones normales, ha pasado ya por la conquista del gateador simétrico, ágil y contra lateral, de ahí se levantará con apoyo en un esquema postural (“postura del oso”) para pasar al “esquema del trepador” (supera sin dificultad la altura de 20 cm.), y ensaya la postura bipedestante. La bipedestación es previa a la deambulación, por lo que tiene que afianzarse.

15. La bipedestación se alcanza al final del primer año, a partir de ahí entramos en fase de deambulación (12 meses) y, prácticamente, va a ocupar el segundo año. En condiciones de desarrollo normal, el esqueleto tiene una forma normal, deambula, pero no sabe correr, ni dar patadas, ni tiene equilibrio.

16. DE LOS 2 A LOS 6 AÑOS

17. ENTRE LOS 2 Y LOS 2´5 AÑOS Estaríamos en una segunda fase de deambulación que es rítmica y contra lateral. Ha aumentado la tonicidad de sus caderas y piernas (pueden ponerse de puntillas) Inicia el salto con los dos pies juntos hacia arriba sin desplazarse hacia delante.

18. ENTRE LOS 2´5 Y LOS 3 AÑOS Etapa del equilibrio monopedestante, en la que el niño puede mantenerse de puntillas durante 10-15 segundos con un pie, gracias a la adquisición de la conciencia y el dominio del eje medio del cuerpo. La carrera es ya contralateral y no se cae. Al comienzo de esta etapa, el control de esfínteres, cuyo entrenamiento empieza a los 18 meses, en circunstancias normales, es total.

19. En este momento, las posturas y movimientos cobran un estilo propio. ya discrimina en la acción la derecha y la izquierda de pie, mano, ojo y oído, aunque ello no quiera decir que tenga ya un dominio lateral establecido. Nos encontramos con una carrera elegante, rítmica, capaz de saltar en longitud y capaz de dar volteretas.

20. En el tercer nivel monopedestante, debería ser capaz de: Saltar obstáculos en una carrera rápida Saltar sobre un sola pierna sin caerse Realizar la pinza perfecta entre pulgar e índice (capacidad alta de manejo instrumental fino)

21. A PARTIR DE LOS 4 AÑOS Fuerza y armonía de movimientos. Hay una capacidad de pintar figuras geométricas complicadas (dominio representativo espacial). Los progresos psicomotrices y la coordinación dinámica general van a la par que el desarrollo emocional y afectivo

22. ENTRE LOS 4´5 Y LOS 6 AÑOS Hay un período de maduración prelateral, aunque el pleno control de la lateralidad no se adquiere hasta los 7 años.

23. OBJETICOS DE LA PSICOMOTRICIDAD

24. OBJETIVOS GENERALES Favorecer el dominio del movimiento corporal para facilitar la relación y comunicación que el niño va a establecer con los demás, el mundo y los objetos.

25. OBJETIVOS ESPECÍFICOS Estimular la capacidad sensitiva centrada en las sensaciones relativas al propio cuerpo y al exterior (los otros y los objetos.) Educar la capacidad perceptiva mediante la toma de conciencia de los componentes y la organización del esquema corporal. Estimular la capacidad representativa o simbólica y la operativa concreta: los movimientos son representados o expresados mediante signos gráficos, símbolos, planos, manipulaciones de objetos real y mentalmente para luego realizar operaciones concretas.

26. Se trata de obtener: La consciencia del propio cuerpo quieto y en movimiento vivenciando todos los momentos y situaciones. El dominio del equilibrio. El control y más tarde la eficacia de las diversas coordinaciones globales y segmentarias.

27. El control de la inhibición voluntaria de la respiración. La organización del esquema corporal y la orientación en el espacio. Una correcta estructuración espacio-temporal. Las mejores posibilidades de adaptación a los demás y al mundo exterior. Crear una puerta abierta a la creatividad, a la libre expresión de las pulsiones en el ámbito imaginario y simbólico y al desarrollo libre de la comunicación.

28. OBJETIVOS PARA LOS PROFESORES Facilitar procedimientos de adquisición de conocimientos apoyándonos en nuestras experiencias, así como en la acción motriz y en la acción corporal del niño espontáneamente vivencia para ir hacia una pedagogía del respeto y el descubrimiento.

29. Realizar una psicomotricidad abierta a la creatividad de los niños, abierta a la observación y el análisis de sus comportamientos, abierta así mismo a nuestra propia creatividad que nos invita a proponerles (no a imponerles) nuevas direcciones de búsqueda que nos permitan sondear su verdadero interés.

30. CONTENIDOS DE LA PSICOMOTRICIDAD

31. DESCUBRIMIENTO Y TOMA DE CONCIENCIA DE SÍ Esquema corporal Conocimiento del propio cuerpo global y segmentario. Articulaciones (Identificación y movimientos.) Elementos principales de cada una de las partes su cuerpo en él y en el otro. Etc.

32. Control de la motricidad fina Movimiento de las manos y los dedos. Coordinación oculo-manual. Coordinación disociación motriz. Etc. Expresión y creatividad Desarrollo expresivo de sentidos y sensaciones. Desarrollo de las capacidades perceptivas y expresivas. Etc. De la libertad de expresión a la búsqueda del acuerdo.

33. DESCUBRIMIENTO Y TOMA DE CONCIENCIA DEL MUNDO QUE LE RODEA. Comunicación con uno mismo y con el otro. Descentración. Actitudes de relación y convivencia. Establecimiento de normas elementales que regulen la vida del grupo.

34. METODOLOGÍA

35. PRINCIPIOS METODOLÓGICOS Respeto profundo a la globalidad del niño, a su madurez y desarrollo educativo. La intervención psicomotriz partirá de lo sensomotor hasta llegar a la interiorización. Favorecer y potenciar la espontaneidad y creatividad del niño, donde el educador adecue su intervención a partir de estos, teniendo en cuenta que:

36. Los procesos de excitación preceden a los de inhibición y control por lo que las percepciones al principio son más globales y confusas. La sensación precede a la percepción y ésta a la representación. Las manipulaciones concretas de la realidad y los objetos precede a las operaciones formales. La utilización del cuerpo precede al conocimiento y control del cuerpo.

37. El principal papel del educador es el de proponer objetos, situaciones, sonidos, etc. Temas generales de búsqueda, dejando a los niños explorar ellos mismos todos esos elementos, y saber esperar a que en sus búsquedas los niños/as los necesiten. Solamente en estas condiciones la expresión es auténtica, libre, espontánea, y es donde las actitudes de huida, inhibición, sobrecompensación u oposición etc., aparecen o desaparecen.

38. EVALUCIÓN La observación será nuestro principio metodológico, sin ella creemos que no podríamos responder a las necesidades del niño/a. Tenemos que explicar que no sólo es el niño/a o el grupo el sujeto de la observación sino también el educador por el papel tan relevante que ocupa. Dentro del abanico de las técnicas de observación solemos usar la observación libre, también llamada formativa, que la realizaremos durante el proceso de la acción y ofrece un feedback inmediato que reajusta el desarrollo de dicha acción. Esta acción es espontánea con lo cual está expuesta a sesgos y errores. De esto se deduce la necesidad de una observación más sistemática que realizamos en ocasiones puntuales a través de técnicas audiovisuales.

39. ¿CÓMO HACEMOS UNA SESIÓN TIPO?

40. Para empezar a desarrollar una sesión tipo, haremos primero un análisis del contexto, describiendo en qué aula vamos a trabajar, con qué número de niños/as contamos, que edad tienen, características generales de grupo, anotando también la fecha, así como la periodicidad con que realizaremos estas sesiones de psicomotricidad con dicho grupo. En cuanto a los objetivos, deben ser pocos y claros, refiriéndose al aspecto concreto que queremos abordar. A lo largo del tiempo deberemos ir introduciendo objetivos diversos que hagan referencia a todos los niveles psicomotores, según el momento de los niños/as (tónico-emocional, sensorio-motor, perceptivo-motor, proyectivo-simbólico y sígnico-conceptual). En otros momentos, los objetivos saldrán de las propias actuaciones de los niños/as, recogiendo a través de la observación sus propuestas en función de sus necesidades.

41. Materiales: son un recurso muy importante que nos ayudará en la consecución de los objetivos propuestos, condicionando mucho el desarrollo de las sesiones. Los materiales no tendrán por qué están encasillados en uno de los niveles psicomotores, sino que muchos de ellos, dependiendo de la funcionalidad de que los dotemos y de las actividades que desarrollemos, podrán estar dentro de uno u otro nivel (por ejemplo: telas en el tónico-emocional y en el perceptivo-simbólico). Tenemos que tener cuidado en no encasillar las sesiones, por el tipo de material, es decir primero deberemos situarnos en qué niveles psicomotores queremos trabajar, qué objetivos queremos conseguir, y en función de esto procederemos a la elección del material. Dentro del material a utilizar en las sesiones, es fundamental la elección de la música o músicas que emplearemos.

42. Nivel de actuación: en nuestras programaciones, debemos recoger en qué niveles psicomotores vamos a trabajar, siendo conscientes, de que tenemos que intentar evolucionar a lo largo del tiempo por todos ellos, teniendo en cuenta siempre, todos los intereses y necesidades que vamos observando en el grupo. Es muy importante interesarse por consolidar los avances en el nivel que los niños más lo necesitan.

43. Reunión de acogida inicial: El educador, hace una reunión con su grupo de niños/as, con el fin de establecer cierto límites, que tienen que ser pocos, claros, estables, y coherentes. Es muy importante que sean aceptados por todos antes de comenzar la sesión. Puede ocurrir, que se den actitudes de desafío que distorsionen el comienzo, por lo que nuestra actuación y actitud, debe ser firme. A veces para poder hacer este tipo de reflexiones iniciales, necesitaremos inducir al grupo a tener un buen tono de base, que les permita concentrarse en la sesión que vamos a iniciar.

44. Daremos mucha importancia, a que los niños se familiaricen con los materiales, perciban sus características, y reflexionen sobre sus posibilidades de uso y por tanto actuación con ellos. Estableceremos un código de trabajo y consignas claras de actuación (empezaremos a trabajar cuando suene la música, a una palmada cogemos cada uno un material…). También explicaremos cuando sea conveniente cómo vamos a intervenir (por ejemplo a un golpe de pandero, todos nos paramos…). Informaremos de las propuestas de actividad a realizar, teniendo en cuenta que pueden ir variando a lo largo del tiempo, y en muchas ocasiones serán marcadas por las propias actuaciones de los niños/as.

45. Desarrollo de la sesión: Es necesario dejar un tiempo y un espacio para reconducir y canalizar las situaciones de descarga. Es muy importante realizar una observación de cuáles son las necesidades emocionales y corporales de los niños/as en ese momento, para hacerlas evolucionar de forma que se pueda alcanzar el objetivo propuesto.

46. La actitud del educador, va a ser de: observación, propuesta, intervención flexible etc, teniendo como referencia el código establecido y aceptado. La medida de la tolerancia en situaciones puntuales y conflictivas, está en mantener el control de la situación sin que suponga el abandono del resto del grupo o algún peligro físico. Debemos cuidar mucho el modo de introducir las propuestas, y su ajuste a las evoluciones propias de los niño/as. Aunque haya momentos dirigidos por el adulto, siempre habrá un alto grado de incorporación del propio niño/a, que el adulto apoyará o desviará, facilitando siempre su expresividad motriz. Es muy importante señalar, con qué tipo de situación vamos a trabajar: parejas, individual, grupo pequeño, gran grupo etc.

47. Relajación cinestésica o bajada de tono. Cierre de sesión. Nuestro objetivo es ir preparando el final de la sesión. Intentaremos que no haya grandes rupturas tónicas de forma brusca. Iremos reconduciendo, la sesión hacia situaciones más tranquilas, que inviten posteriormente a situaciones de comunicación, verbales, gestuales, manipulativas, plásticas… En este punto los niños/as van tomando conciencia de su cuerpo, descansan, se relajan etc.

48. Recogida y clasificación del material: Es un momento importante de la sesión, por eso lo vamos a cuidar con esmero. Es fundamental que los niños y niñas desarrollen el gusto y el placer que les ofrece al descubrirse a sí mismos capaces de ordenar, organizar y colaborar en el cuidado del ambiente, al tiempo que expresan sentimientos, experimentan sensaciones y percepciones, ajustan movimientos y se comunican por el espacio relacionándose con el otro y con el entorno. Esto requiere necesariamente y además, entrenarse en la capacidad de llegar a acuerdos que han de respetar y que se registran cuando se presenta la necesidad. Para que vivan y sientan la importancia de ordenar, les mostramos, a través de la actitud que mantenemos con ellos, que nuestra valoración de este momento, interés y atención, son los mismos que cuando, en el momento anterior estaban jugando o trabajando con el material.

49. Reunión de acogida final. Transcripción de la sesión mediante otros materiales. En este momento se hace una reagrupación de todos los niños, invitándoles, a que expresen y cuenten la actividad grupal, y sus intervenciones individuales. Se puede incidir en lo importante que es compartir el espacio, materiales, la necesidad de compartir las normas, una actividad con los amigos, para acabar descubriendo que merece la pena. En este momento se fomentará la reflexión hacia situaciones vividas, que expresaban diferentes ritmos de distintos niños, situaciones, motivándoles a comprender y respetar las diferencias de los demás. Se invitará a los niños/as a que expresen plásticamente y manipulativamente, todo lo que han vivido, pudiendo contar así de otro modo, lo que no ha dado tiempo en ese momento a resaltar, o no se ha querido expresar.

50. Evaluación. En este apartado intentaremos recoger todas las observaciones individuales y grupales que han sido o son especialmente importantes en el desarrollo de la sesión para la consecución de los objetivos. Hemos de analizar si se han conseguido los objetivos prioritarios establecidos. Es importante tener en cuenta en la observación a realizar, la evolución personal, en grupos, las situaciones de intercambio, acuerdos que se establecen, situaciones de descargas, relajación… Analizaremos que tal ha resultado el material propuesto, la distribución de los espacios, los agrupamientos, el tipo de música elegida…, y sobre todo si ha sido gratificante tanto para los adultos como para los niños/as. Reflexionaremos sobre nuestra intervención a lo largo de la sesión, analizando nuestra actitud, gestos, posturas, tono etc, relacionándolas con los momentos vividos y losresultados obtenidos.

51. ACTIVIDADES DE MOTRICIDAD (ATENCIÓN TEMPRANA)

52. EL “BLUES” DE LA CAJA: Se pide a los niños que se sienten sobre sus alfombrillas. Y se les dice: Imaginaos que estáis dentro de una caja pequeña. Queréis salir. Intentáis abriros camino con la cabeza, con los hombros, con las manos y con los pies. Finalmente, un codo rompe un lado de la caja y el otro codo rompe el otro lado. Empujáis la tapa de la caja con la cabeza y salís. Ahora intentad hacer los mismos movimientos que hicisteis antes, pero muy deprisa, al compás de las palmas. Ahora, haced los mismos movimientos, moviéndoos muy, muy despacio, al compás de las palmas.

53. LOS ALEGRES CAMINANTES: Se agrupa a los alumnos por parejas formando una línea recta, una pareja detrás de otra. Se den las siguientes instrucciones: Marcad el paso en el sitio, levantando las rodillas todo lo que podáis. Marchad alrededor de la habitación, simulando que lleváis un gran tambor sobre el hombro. Echad el cuerpo tan atrás como podáis y marchad como si fuerais directores de una banda de música. Marcad balanceando la parte superior del cuerpo de lado a lado. Simulad que estáis tocando instrumentos musicales. Marchad dando saltos. Marchad hacia adelante; ahora, hacia atrás y ahora hacia un lado. Marchad con ligereza; ahora, pesadamente, y ahora, alegremente.

54. EL EQUILIBRIO DE LOS ANIMALES: Es conveniente preparar a los niños antes para estos ejercicios, entregándoles dibujos, películas, tebeos y, si es posible, organizando una excursión al zoológico. Simulad que sois: Un gato sentado en el borde del alféizar de una ventana. Un mono columpiándose con el rabo. Haced que vuestro rabo sea un pie. ¿Podéis balacearos hacia atrás y hacia delante sobre él? Un oso tumbado de espaldas con las cuatro patas en el aire. ¿Qué podéis mantener en equilibrio sobre las patas si os ayudo a poner sobre ellas cosas pequeñas? Un gusano que se arrastra sobre la barra de equilibrios o sobre un neumático. Un elefante. Llevad algo en la trompa. ¿Podéis llevar algo pequeño o algo grande? Un canguro que tiene que saltar sobre un pie.

55. LA BOLSA DE JUDÍAS: Se dice a los alumnos: Mantened en equilibrio una bolsa de judías sobre la mano izquierda; ahora sobre el pie derecho; ahora sobre el pie izquierdo. Mantened en equilibrio una bolsa de judías sobre la cabeza; ahora sobre la espalda; ahora, sobre un hombro. Andad hacia delante mientras mantenéis en equilibrio la bolsa de judías sobre la cabeza. Andad hacia atrás mientras mantenéis en equilibrio la bolsa de judías sobre la cabeza. Saltad sobre un pie mientras mantenéis en equilibrio la bolsa de judías sobre cualquier parte del cuerpo. Gatead mientras mantenéis en equilibrio la bolsa de judías sobre cualquier parte del cuerpo. Cambiad de posición. ¿Podéis llevar más de una bolsa de judías? Mantened en equilibrio una bolsa de judías sobre la cabeza e imaginaos que el viento es muy fuerte. Mantened en equilibrio una bolsa de judías sobre la cabeza y simulad que estáis caminando por una acera helada. Mantened en equilibrio una bolsa de judías sobre el pie derecho y girad y enroscaos sin dejarla caer.

56. PANTOMIMA CON CANCIONES INFANTILES: Seleccionar algunas canciones infantiles para que los alumnos las escuchen y canten varias veces, hasta que se hayan familiarizado con ellas y los diversos personajes, los niños tienen que hacer la pantomima siguiendo los pasos de profesor/a.

57. PANTOMIMA DE UNA EMOCIÓN: Se dan las siguientes indicaciones: Simulad que os estáis tragando una pastilla que al disolverse os deja un sabor amargo en la lengua. Simulad que estáis paseando y mirando el arco iris. Es de noche. Simulad que estáis solos en una casa grande. De repente se oye arañar suavemente la puerta. Simulad que retiráis una olla del fuego. Está caliente. Simulad que encontráis en al pupitre una carta dirigida a vosotros. La cogéis, abrís el sobre, y leéis la carta. Son malas noticias. Simulad que sentís una palmada en el hombro. Os volvéis para ver quién es. Es un amigo que acaba de regresar de un viaje. Simulad que os acabáis de caer y tenéis la rodilla despellejada. Simulad que estáis jugando al baloncesto. Acabáis de meter canasta.

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