Aspectos Preventivos en el Autocuidado del Docente
Download

Aspectos Preventivos en el Autocuidado del Docente

Advertisement
Download Presentation
Comments
jacob
From:
|  
(4286) |   (0) |   (0)
Views: 472 | Added: 06-02-2012
Rate Presentation: 0 0
Description:
Trabajo con alumnos. El trabajo con alumnos puede ser apasionante, dado que existe un intercambio de experiencias y retroalimentaci
Aspectos Preventivos en el Autocuidado del Docente

An Image/Link below is provided (as is) to

Download Policy: Content on the Website is provided to you AS IS for your information and personal use only and may not be sold or licensed nor shared on other sites. SlideServe reserves the right to change this policy at anytime. While downloading, If for some reason you are not able to download a presentation, the publisher may have deleted the file from their server.











- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - E N D - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -




1. Aspectos Preventivos en el Autocuidado del Docente Seminario Prevenci?n y Manejo de Acoso Escolar

2. Trabajo con alumnos 1. Trabajo con alumnos El trabajo con alumnos puede ser apasionante, dado que existe un intercambio de experiencias, se propician discusiones enriquecedoras y se retroalimenta la informaci?n que cada uno posee. Pero todo esto resulta de una buena interaccion y de motivaci?n por parte del alumnado y del docente. Cada? alumno tiene especiales caracter?sticas, por lo que el manejo de grupos resulta una completa tarea para el docente, quien ha de ser el responsable de la conducci?n del aprendizaje, el cual no se lograr sin una integraci?n grupal.1. Trabajo con alumnos El trabajo con alumnos puede ser apasionante, dado que existe un intercambio de experiencias, se propician discusiones enriquecedoras y se retroalimenta la informaci?n que cada uno posee. Pero todo esto resulta de una buena interaccion y de motivaci?n por parte del alumnado y del docente. Cada? alumno tiene especiales caracter?sticas, por lo que el manejo de grupos resulta una completa tarea para el docente, quien ha de ser el responsable de la conducci?n del aprendizaje, el cual no se lograr sin una integraci?n grupal.

3. Complejidad en la Docencia 3 Un problema frecuente y que se ha convertido en una situaci?n estresante para los profesores es el bullying entre alumnos, actividad cada vez m?s prevalente y destructiva Un problema frecuente y que se ha convertido en una situaci?n estresante para los profesores es el bullying entre alumnos, actividad cada vez m?s prevalente y destructiva

4. Lugar y tipo de agresi?n Muy Com?n Sala de clases: Agresiones verbales. Recreo: Agresiones f?sicas. La totalidad de las amenazas (sin armas) y el 62,5% de las agresiones ocurren en la sala de clases. (Ministerio Educaci?n, 2005) Docente como testigo-espectador 4 ?Lugar del maltrato y tipo de agresi?n (Olweus, Dan 1993): ?Sala de clases: Agresiones verbales. ?Recreo: Agresiones f?sicas. En Chile la sala de clases suele ser el escenario m?s frecuente de agresiones verbales, acoso, golpes y amenazas y por tanto resulta imperativo que los docentes tomen medidas al respecto. La totalidad de las amenazas (excepto con armas) y el 62,5% de las agresiones ocurren en la sala de clases lo cual convierte a los docentes en espectadores privilegiados de conductas de violencia y acoso. El docente no es el ?nico que debe preocuparse de esta situaci?n, tambi?n los directivos, los estudiantes, los padres y los apoderados, en fin toda la comunidad educativa. Sin embargo, al docente le corresponde un rol preferencial en prevenir y atender el bullying en la sala de clases.? Se trata del primer "Estudio nacional de violencia en el ?mbito escolar" que a partir de ahora se realizara cada dos a?os y que en 2005 fue contestado por?3.670 profesores y 14.761 estudiantes de 7? b?sico a 4? medio en establecimientos educacionales municipales, parti cSe debe considerar que la mayor?a de los estudiantes que son maltratados por uno de sus compa?eros de curso declaran que, la totalidad de las amenazas (excepto con armas) se realiza al interior de la sala clases. Entonces, la sala es el escenario privilegiado para la agresi?n verbal, acoso sexual, acciones contra los objetos de propiedad de los estudiantes, exclusi?n social, golpes y amenazas.[1] Es as? como Roland & Galloway [2]?, establecieron que el 40,3% de las acciones relacionadas con el bullying? son cometidas por compa?eros del mismo curso, el 19,7% por miembros de otros cursos y un 29,1% por ambos grupos. En Chile, el 62,5% de las agresiones ocurren en la sala de clases [3]. Entonces, se hace evidente que el bullying crea un clima de temor y falta de respeto en las escuelas, lo que impacta en el aprendizaje de los estudiantes. [4] ulares subvencionados y privados de Chile. ?Lugar del maltrato y tipo de agresi?n (Olweus, Dan 1993): ?Sala de clases: Agresiones verbales. ?Recreo: Agresiones f?sicas. En Chile la sala de clases suele ser el escenario m?s frecuente de agresiones verbales, acoso, golpes y amenazas y por tanto resulta imperativo que los docentes tomen medidas al respecto. La totalidad de las amenazas (excepto con armas) y el 62,5% de las agresiones ocurren en la sala de clases lo cual convierte a los docentes en espectadores privilegiados de conductas de violencia y acoso. El docente no es el ?nico que debe preocuparse de esta situaci?n, tambi?n los directivos, los estudiantes, los padres y los apoderados, en fin toda la comunidad educativa. Sin embargo, al docente le corresponde un rol preferencial en prevenir y atender el bullying en la sala de clases.? Se trata del primer "Estudio nacional de violencia en el ?mbito escolar" que a partir de ahora se realizara cada dos a?os y que en 2005 fue contestado por?3.670 profesores y 14.761 estudiantes de 7? b?sico a 4? medio en establecimientos educacionales municipales, parti cSe debe considerar que la mayor?a de los estudiantes que son maltratados por uno de sus compa?eros de curso declaran que, la totalidad de las amenazas (excepto con armas) se realiza al interior de la sala clases. Entonces, la sala es el escenario privilegiado para la agresi?n verbal, acoso sexual, acciones contra los objetos de propiedad de los estudiantes, exclusi?n social, golpes y amenazas.[1] Es as? como Roland & Galloway [2]?, establecieron que el 40,3% de las acciones relacionadas con el bullying? son cometidas por compa?eros del mismo curso, el 19,7% por miembros de otros cursos y un 29,1% por ambos grupos. En Chile, el 62,5% de las agresiones ocurren en la sala de clases [3]. Entonces, se hace evidente que el bullying crea un clima de temor y falta de respeto en las escuelas, lo que impacta en el aprendizaje de los estudiantes. [4] ulares subvencionados y privados de Chile.

5. Responsabilidad Docente sobre el Bullying 5 Los profesores deben constituirse como agentes para prevenir, atender y erradicar el bullying en las salas de clases puesto que este fen?meno crea un clima de temor y desconfianza que impacta directamente el aprendizaje de los estudiantes.?Los profesores deben constituirse como agentes para prevenir, atender y erradicar el bullying en las salas de clases puesto que este fen?meno crea un clima de temor y desconfianza que impacta directamente el aprendizaje de los estudiantes.?

6. Bullying en el proceso de Ense?anza - Aprendizaje 6 Crea un clima de temor y desconfianza que impacta directamente el aprendizaje de los estudiantes.? Afecta muy negativamente no solo al proceso de ense?anza-aprendizaje, sino tambi?n al profesorado es vivido frecuentemente con enorme disgusto y ansiedad por los profesores, quienes en casos extremos llegan a sufrir la total destrucci?n de su identidad profesional. Provocan un importante descontento en el profesorado, que llega a sentir miedo o angustia previo a entrar en determinadas aulas. Ante conductas disruptivas, el profesor, una vez agotadas sus ?estrategias pedag?gicas?, trata de controlar la situaci?n y el orden de la clase poniendo ?partes? o ?apercibimientos? graves y/o leves a esos alumnos conflictivos ante la Jefatura de Estudios, y cuya acumulaci?n puede originar la apertura de ?expedientes disciplinarios? al alumno/a en cuesti?n. Un gran porcentaje de profesores se?alan los ?problemas ps?quicos? como su mayor problema. Victima: Les hace creer que gozan de impunidad ante hechos inmorales y destruye sus posibilidades de integraci?n social. Existe relaci?n con conductas delictuales en la vida adulta. Victimas: afecta gravemente el desarrollo de su personalidad. Da?o f?sico, psicol?gico y moral. Disminuci?n de autoestima, sentimientos de miedo, verg?enza y debilidad. Baja el rendimiento acad?mico.Crea un clima de temor y desconfianza que impacta directamente el aprendizaje de los estudiantes.? Afecta muy negativamente no solo al proceso de ense?anza-aprendizaje, sino tambi?n al profesorado es vivido frecuentemente con enorme disgusto y ansiedad por los profesores, quienes en casos extremos llegan a sufrir la total destrucci?n de su identidad profesional. Provocan un importante descontento en el profesorado, que llega a sentir miedo o angustia previo a entrar en determinadas aulas. Ante conductas disruptivas, el profesor, una vez agotadas sus ?estrategias pedag?gicas?, trata de controlar la situaci?n y el orden de la clase poniendo ?partes? o ?apercibimientos? graves y/o leves a esos alumnos conflictivos ante la Jefatura de Estudios, y cuya acumulaci?n puede originar la apertura de ?expedientes disciplinarios? al alumno/a en cuesti?n. Un gran porcentaje de profesores se?alan los ?problemas ps?quicos? como su mayor problema. Victima: Les hace creer que gozan de impunidad ante hechos inmorales y destruye sus posibilidades de integraci?n social. Existe relaci?n con conductas delictuales en la vida adulta. Victimas: afecta gravemente el desarrollo de su personalidad. Da?o f?sico, psicol?gico y moral. Disminuci?n de autoestima, sentimientos de miedo, verg?enza y debilidad. Baja el rendimiento acad?mico.

7. 7 Crea un clima de temor y desconfianza que impacta directamente el aprendizaje de los estudiantes.? Afecta muy negativamente no solo al proceso de ense?anza-aprendizaje, sino tambi?n al profesorado es vivido frecuentemente con enorme disgusto y ansiedad por los profesores, quienes en casos extremos llegan a sufrir la total destrucci?n de su identidad profesional. Provocan un importante descontento en el profesorado, que llega a sentir miedo o angustia previo a entrar en determinadas aulas. Ante conductas disruptivas, el profesor, una vez agotadas sus ?estrategias pedag?gicas?, trata de controlar la situaci?n y el orden de la clase poniendo ?partes? o ?apercibimientos? graves y/o leves a esos alumnos conflictivos ante la Jefatura de Estudios, y cuya acumulaci?n puede originar la apertura de ?expedientes disciplinarios? al alumno/a en cuesti?n. Un gran porcentaje de profesores se?alan los ?problemas ps?quicos? como su mayor problema. La evoluci?n de estas situaciones lejos de mejorar parece ir en sentido contrario, y empeora respecto a cursos anteriores. Al menos eso piensa un elevado porcentaje de docentes, quienes reconocen la gravedad de esas situaciones de violencia que se vienen produciendo. No obstante existe tambi?n un porcentaje menor de profesores que no aprecian la misma gravedad. Aun as?, algunas cuestiones son capaces de homogeneizar a los docentes y polarizarles en una misma direcci?n. Existe un importante acuerdo con la idea de que se ha producido un gran deterioro del sistema educativo, tambi?n en que los niveles de exigencia hacia los alumnos han disminuido dr?sticamente, y que la crisis de la ESO es una realidad incuestionable. Otras dos cuestiones que tambi?n generan un importante acuerdo entre los docentes es que hay una p?rdida total de autoridad por parte del profesor, y que en la situaci?n actual, tal y como se desarrollan las clases, se necesita un gran autocontrol y se produce mucho desgaste. Que hay una p?rdida total de autoridad por parte del profesor, lo piensa un 60.4 % de profesores, y un 32 % est? tambi?n ?un poco de acuerdo? con ello. El principio de autoridad est? fallando en las escuelas y en las familias. En las escuelas porque no dejan hacer uso de ?l; y en las familias porque hay miedo a ejercerlo. Se hace necesario que los docentes puedan hacer valer su autoridad en la clase ante sus alumnos. Pero esa autoridad o auctoritas que se les supone, para hacerla valer, ha de ser reconocida por la Administraci?n. Y no s?lo por la Administraci?n, sino tambi?n por la Sociedad. S?lo as? dejar? de haber profesores blanco permanente de las burlas ?sangrientas? que les hacen sus alumnos. Un 27.2 % de profesores reconocen claramente que estos hechos se dan (quiz?s ellos lo han sufrido) y otro 41.7 % de profesores est? ?un poco de acuerdo? en que esas situaciones existen en los Institutos. Sin llegar a tales extremos de las ?burlas sangrientas?, para un 37.1 % de profesores, entrar en determinadas clases les supone un sufrimiento intolerable, y un 41.1 % est? ?un poco de acuerdo? en que entrar en determinadas ?aulas? se est? convirtiendo en un problema?porque en ellas hay alumnos ineducados y asilvestrados, a los que sus padres no han querido o no han podido civilizar, y ?stos no s?lo no obedecen a sus profesores, sino que se enfrentan a ellos con la m?s refinada crueldad. Todo esto, sin duda, requiere en el profesor un gran autocontrol y le produce mucho desgaste, seg?n un 84.5 % de profesores. S?lo un 2.1 % de profesores no est? de acuerdo con ?sto. Adem?s, queda afectada la propia salud del docente. Seg?n un informe de CCOO sobre ?La salud laboral del docente?, (Villanueva, 2000), de los 600.000 profesores que hay en la ense?anza p?blica, un 25 % toma la baja oficial o circunstancial cada a?o, y aunque s?lo un 3 % de ellas se identifica con problemas de estr?s, la mayor?a de las otras dolencias son originadas por ?sto mismo. Y seg?n otro estudio ?Prevenci?n de riesgos laborales en los trabajadores de la Ense?anza? de FETE-UGT, (P?rez y otros, 2002), casi el 90 % de las bajas profesionales de la ense?anza, se ha producido por la conflictividad escolar a la que los profesores deben hacer frente, que si bien es ?moderada?, hay que decir tambi?n que es constante. Seg?n nuestro estudio, un 4.7 % de profesores de Secundaria de la Comunidad Aut?noma de Madrid, tuvieron una baja por enfermedad de 15 d?as o m?s; y otro 18.1 %, tuvieron una baja por enfermedad de entre tres y cinco d?as. . Efectos del estr?s: Consecuencias psicol?gicas y de comportamiento Generales - Preocupaci?n excesiva - Incapacidad para tomar decisiones - Sensaci?n de confusi?n - Incapacidad para concentrarse - Dificultad para mantener la atenci?n - Sentimientos de falta de control - Sensaci?n de desorientaci?n - Frecuentes olvidos - Bloqueos mentales - Hipersensibilidad a las cr?ticas - Mal humor - Trastornos del sue?o - Ansiedad, miedos y fobias - Sensaci?n de estar enfermo y utilizaci?n excesiva de servicios de salud - Cambios generales en la forma de vida - Disfunciones en las relaciones personales y sexuales - Adicci?n a drogas y alcohol - Depresi?n y otros trastornos afectivos - Alteraci?n de las conductas de alimentaci?n Laborales - Ausentismo - Bajo rendimiento cuantitativo y cualitativo - Incremento del n?mero de accidentes - Conflictos interpersonales - Comportamientos inseguros Algunas de las formas con que la gente intenta afrontar el estr?s pueden ser causas de enfermedades. A menudo se identifica con el estr?s un incremento en el consumo de cafe?na, alcohol, cigarrillos y otras sustancias como los tranquilizantes. El h?bito de fumar parece hallarse asociado a la tensi?n y a la ansiedad. Seg?n varios estudios existe una relaci?n entre el estr?s laboral y el tabaquismo, en especial una correlaci?n negativa entre la decisi?n de dejar de fumar y diversos agentes estresantes. El consumo excesivo de alcohol se considera frecuentemente como una manifestaci?n de los problemas psicosociales que se plantean en el trabajo. (Calera, 2009) Crea un clima de temor y desconfianza que impacta directamente el aprendizaje de los estudiantes.? Afecta muy negativamente no solo al proceso de ense?anza-aprendizaje, sino tambi?n al profesorado es vivido frecuentemente con enorme disgusto y ansiedad por los profesores, quienes en casos extremos llegan a sufrir la total destrucci?n de su identidad profesional. Provocan un importante descontento en el profesorado, que llega a sentir miedo o angustia previo a entrar en determinadas aulas. Ante conductas disruptivas, el profesor, una vez agotadas sus ?estrategias pedag?gicas?, trata de controlar la situaci?n y el orden de la clase poniendo ?partes? o ?apercibimientos? graves y/o leves a esos alumnos conflictivos ante la Jefatura de Estudios, y cuya acumulaci?n puede originar la apertura de ?expedientes disciplinarios? al alumno/a en cuesti?n. Un gran porcentaje de profesores se?alan los ?problemas ps?quicos? como su mayor problema. La evoluci?n de estas situaciones lejos de mejorar parece ir en sentido contrario, y empeora respecto a cursos anteriores. Al menos eso piensa un elevado porcentaje de docentes, quienes reconocen la gravedad de esas situaciones de violencia que se vienen produciendo. No obstante existe tambi?n un porcentaje menor de profesores que no aprecian la misma gravedad. Aun as?, algunas cuestiones son capaces de homogeneizar a los docentes y polarizarles en una misma direcci?n. Existe un importante acuerdo con la idea de que se ha producido un gran deterioro del sistema educativo, tambi?n en que los niveles de exigencia hacia los alumnos han disminuido dr?sticamente, y que la crisis de la ESO es una realidad incuestionable. Otras dos cuestiones que tambi?n generan un importante acuerdo entre los docentes es que hay una p?rdida total de autoridad por parte del profesor, y que en la situaci?n actual, tal y como se desarrollan las clases, se necesita un gran autocontrol y se produce mucho desgaste. Que hay una p?rdida total de autoridad por parte del profesor, lo piensa un 60.4 % de profesores, y un 32 % est? tambi?n ?un poco de acuerdo? con ello. El principio de autoridad est? fallando en las escuelas y en las familias. En las escuelas porque no dejan hacer uso de ?l; y en las familias porque hay miedo a ejercerlo. Se hace necesario que los docentes puedan hacer valer su autoridad en la clase ante sus alumnos. Pero esa autoridad o auctoritas que se les supone, para hacerla valer, ha de ser reconocida por la Administraci?n. Y no s?lo por la Administraci?n, sino tambi?n por la Sociedad. S?lo as? dejar? de haber profesores blanco permanente de las burlas ?sangrientas? que les hacen sus alumnos. Un 27.2 % de profesores reconocen claramente que estos hechos se dan (quiz?s ellos lo han sufrido) y otro 41.7 % de profesores est? ?un poco de acuerdo? en que esas situaciones existen en los Institutos. Sin llegar a tales extremos de las ?burlas sangrientas?, para un 37.1 % de profesores, entrar en determinadas clases les supone un sufrimiento intolerable, y un 41.1 % est? ?un poco de acuerdo? en que entrar en determinadas ?aulas? se est? convirtiendo en un problema?porque en ellas hay alumnos ineducados y asilvestrados, a los que sus padres no han querido o no han podido civilizar, y ?stos no s?lo no obedecen a sus profesores, sino que se enfrentan a ellos con la m?s refinada crueldad. Todo esto, sin duda, requiere en el profesor un gran autocontrol y le produce mucho desgaste, seg?n un 84.5 % de profesores. S?lo un 2.1 % de profesores no est? de acuerdo con ?sto. Adem?s, queda afectada la propia salud del docente. Seg?n un informe de CCOO sobre ?La salud laboral del docente?, (Villanueva, 2000), de los 600.000 profesores que hay en la ense?anza p?blica, un 25 % toma la baja oficial o circunstancial cada a?o, y aunque s?lo un 3 % de ellas se identifica con problemas de estr?s, la mayor?a de las otras dolencias son originadas por ?sto mismo. Y seg?n otro estudio ?Prevenci?n de riesgos laborales en los trabajadores de la Ense?anza? de FETE-UGT, (P?rez y otros, 2002), casi el 90 % de las bajas profesionales de la ense?anza, se ha producido por la conflictividad escolar a la que los profesores deben hacer frente, que si bien es ?moderada?, hay que decir tambi?n que es constante. Seg?n nuestro estudio, un 4.7 % de profesores de Secundaria de la Comunidad Aut?noma de Madrid, tuvieron una baja por enfermedad de 15 d?as o m?s; y otro 18.1 %, tuvieron una baja por enfermedad de entre tres y cinco d?as. . Efectos del estr?s: Consecuencias psicol?gicas y de comportamiento Generales - Preocupaci?n excesiva - Incapacidad para tomar decisiones - Sensaci?n de confusi?n - Incapacidad para concentrarse - Dificultad para mantener la atenci?n - Sentimientos de falta de control - Sensaci?n de desorientaci?n - Frecuentes olvidos - Bloqueos mentales - Hipersensibilidad a las cr?ticas - Mal humor - Trastornos del sue?o - Ansiedad, miedos y fobias - Sensaci?n de estar enfermo y utilizaci?n excesiva de servicios de salud - Cambios generales en la forma de vida - Disfunciones en las relaciones personales y sexuales - Adicci?n a drogas y alcohol - Depresi?n y otros trastornos afectivos - Alteraci?n de las conductas de alimentaci?n Laborales - Ausentismo - Bajo rendimiento cuantitativo y cualitativo - Incremento del n?mero de accidentes - Conflictos interpersonales - Comportamientos inseguros Algunas de las formas con que la gente intenta afrontar el estr?s pueden ser causas de enfermedades. A menudo se identifica con el estr?s un incremento en el consumo de cafe?na, alcohol, cigarrillos y otras sustancias como los tranquilizantes. El h?bito de fumar parece hallarse asociado a la tensi?n y a la ansiedad. Seg?n varios estudios existe una relaci?n entre el estr?s laboral y el tabaquismo, en especial una correlaci?n negativa entre la decisi?n de dejar de fumar y diversos agentes estresantes. El consumo excesivo de alcohol se considera frecuentemente como una manifestaci?n de los problemas psicosociales que se plantean en el trabajo. (Calera, 2009)

8. Dificultades en el Docente Un gran porcentaje de profesores se?alan los ?problemas ps?quicos? como su mayor problema. 8 Los bajos niveles de convivencia en las aulas vienen dados por diferentes cuestiones o sucesos que los profesores reconocen haber vivido o conocido, y que se relacionan con ataques a la propiedad, con humillaciones, con insultos, con alumnos que les ?levantan la voz?, con situaciones que hacen salir al profesor llorando de clase, con robos, con el deseo de abandonar la ense?anza y con las agresiones f?sicas por parte de alg?n alumno o familiares de ?ste. Todas las situaciones de indisciplina y su evoluci?n tienen como protagonistas a los alumnos, a los profesores y a las familias, destacando especialmente las familias desde la ?ptica de los profesores como las m?s negativas, seguidas por los alumnos. Y aunque en bastante menor medida, los profesores considerados como grupo, bien por desinter?s bien porque no ejercen su funci?n, tambi?n se asignan una cuota de responsabilidad en la evoluci?n de esas situaciones. Pero no tanto porque se sientan responsables de ese deterioro de la disciplina, de la que piensan no tener en sus manos el remedio para resolverlo, sino que quiz?s se centre exclusivamente en lo relativo a las suciedad en que quedan muchas aulas desde primera hora de la ma?ana, y en la constataci?n de humillaciones y problemas de sus compa?eros de profesi?n, por parte de determinados alumnos, ante los que con demasiada frecuencia suelen ignorar simulando ?no enterarse?, algo que a su vez, puede relacionarse con el respaldo recibido por los profesores desde la Jefatura de Estudios (un 23.6 % de docentes afirman no sentirse respaldados por los ?rganos Unipersonales de sus centros), pues el respaldo que la Jefatura de Estudios proporciona o no a los profesores en sus conflictos interpersonales frente a alumnos y padres de ?stos, resulta determinante para el manejo de la ansiedad del propio docente. Creo que es precisamente aqu? d?nde radica el problema. Se est?n aplicando en Secundaria criterios que s?lo son v?lidos para los primeros a?os de la Primaria, como la promoci?n de curso en funci?n de la edad o el que compartan la misma aula alumnos con capacidades e intereses muy diferentes, y ello hace que el profesor tenga enormes problemas para motivar a sus alumnos. Un 43 % de profesores de Secundaria, est?n de acuerdo o absolutamente de acuerdo en que a veces, al no ser capaces de motivar a sus alumnos, o el no saber como hacerlo, le produce sentimientos de culpa. Otro 35 %, est?n tambi?n, ?un poco de acuerdo? con esa idea. Pero los docentes tienen dif?cil arreglar por s? mismos la situaci?n, porque la autoridad acad?mica est? cada vez m?s devaluada. Se ha destruido la autoridad del profesorado, que llega a sentirse inseguro y hasta pierde el control de su clase. Los alumnos gozan de una elevada permisividad en su casa, y los profesores tienen ?atadas las manos? a la hora de imponer sanciones. Ha de hacerlo la ?Comisi?n de Convivencia?, el ?Consejo Escolar? o el Director del Centro. Pero el profesor, individualmente, carece de competencia real para imponer siquiera m?nimas sanciones m?s all? de la puerta del aula. Los bajos niveles de convivencia en las aulas vienen dados por diferentes cuestiones o sucesos que los profesores reconocen haber vivido o conocido, y que se relacionan con ataques a la propiedad, con humillaciones, con insultos, con alumnos que les ?levantan la voz?, con situaciones que hacen salir al profesor llorando de clase, con robos, con el deseo de abandonar la ense?anza y con las agresiones f?sicas por parte de alg?n alumno o familiares de ?ste. Todas las situaciones de indisciplina y su evoluci?n tienen como protagonistas a los alumnos, a los profesores y a las familias, destacando especialmente las familias desde la ?ptica de los profesores como las m?s negativas, seguidas por los alumnos. Y aunque en bastante menor medida, los profesores considerados como grupo, bien por desinter?s bien porque no ejercen su funci?n, tambi?n se asignan una cuota de responsabilidad en la evoluci?n de esas situaciones. Pero no tanto porque se sientan responsables de ese deterioro de la disciplina, de la que piensan no tener en sus manos el remedio para resolverlo, sino que quiz?s se centre exclusivamente en lo relativo a las suciedad en que quedan muchas aulas desde primera hora de la ma?ana, y en la constataci?n de humillaciones y problemas de sus compa?eros de profesi?n, por parte de determinados alumnos, ante los que con demasiada frecuencia suelen ignorar simulando ?no enterarse?, algo que a su vez, puede relacionarse con el respaldo recibido por los profesores desde la Jefatura de Estudios (un 23.6 % de docentes afirman no sentirse respaldados por los ?rganos Unipersonales de sus centros), pues el respaldo que la Jefatura de Estudios proporciona o no a los profesores en sus conflictos interpersonales frente a alumnos y padres de ?stos, resulta determinante para el manejo de la ansiedad del propio docente. Creo que es precisamente aqu? d?nde radica el problema. Se est?n aplicando en Secundaria criterios que s?lo son v?lidos para los primeros a?os de la Primaria, como la promoci?n de curso en funci?n de la edad o el que compartan la misma aula alumnos con capacidades e intereses muy diferentes, y ello hace que el profesor tenga enormes problemas para motivar a sus alumnos. Un 43 % de profesores de Secundaria, est?n de acuerdo o absolutamente de acuerdo en que a veces, al no ser capaces de motivar a sus alumnos, o el no saber como hacerlo, le produce sentimientos de culpa. Otro 35 %, est?n tambi?n, ?un poco de acuerdo? con esa idea. Pero los docentes tienen dif?cil arreglar por s? mismos la situaci?n, porque la autoridad acad?mica est? cada vez m?s devaluada. Se ha destruido la autoridad del profesorado, que llega a sentirse inseguro y hasta pierde el control de su clase. Los alumnos gozan de una elevada permisividad en su casa, y los profesores tienen ?atadas las manos? a la hora de imponer sanciones. Ha de hacerlo la ?Comisi?n de Convivencia?, el ?Consejo Escolar? o el Director del Centro. Pero el profesor, individualmente, carece de competencia real para imponer siquiera m?nimas sanciones m?s all? de la puerta del aula.

9. Dificultades en el Docente Muchos docentes se sienten indefensos y desautorizados porque, cuando se produce el conflicto e intervienen, la Direcci?n Educativa suele darle la raz?n a los padres, que tienden a justificar y a amparar los comportamientos de los hijos. Bullying: un miedo de muerte Henar L. Senovilla Radiograf?a de la violencia entre ni?os y j?venes en las aulas espa?olas.Bullying: un miedo de muerte Henar L. Senovilla Radiograf?a de la violencia entre ni?os y j?venes en las aulas espa?olas.

10. A que docentes afecta m?s? 10 Pero todos estos problemas de los que hemos venido hablando no afectan a todos los profesores por igual. La personalidad de cada profesor es determinante en el control del estr?s por parte del docente, ante las situaciones de indisciplina, pero a parte de ello, las profesoras resultan ?m?s perjudicadas que sus compa?eros varones?. Estos resultados son similares a los obtenidos en un estudio sobre la violencia escolar en Nuremberg-Alemania (Funk, 1997), en donde se concluye que las profesoras sufren m?s a menudo violencia ps?quica y verbal que los profesores varones. La edad y la experiencia docente o antig?edad, tambi?n influye. Son los profesores m?s j?venes y con menos experiencia docente, quienes suelen sufrir con mayor frecuencia los problemas descritos, resultados en la linea de los encontrados por Terry (1998) quien encontr? que tener poca experiencia y ser del g?nero femenino son factores de riesgo para recibir maltrato de los alumnos. Sin embargo no est? del todo claro; la menor frecuencia de ?problemas? que indican los profesores de m?s edad y con m?s experiencia docente puede deberse en parte a que ?stos suelen impartir clase en los Institutos de las consideradas ?mejores zonas? o ?reas Territoriales, es decir, de Madrid Norte y Madrid Oeste, ya que con su antig?edad acumulan ?puntos? suficientes para conseguir esos traslados. Adem?s, suelen elegir las ?mejores clases? al pedir primero en las ?ruedas? que se efect?an para elegir curso, puesto que por antig?edad tienen ?derecho? a ello. Cuanto m?s grande es el centro escolar m?s riesgo de bullying se padece, porque hay menos control f?sico. Pero todos estos problemas de los que hemos venido hablando no afectan a todos los profesores por igual. La personalidad de cada profesor es determinante en el control del estr?s por parte del docente, ante las situaciones de indisciplina, pero a parte de ello, las profesoras resultan ?m?s perjudicadas que sus compa?eros varones?. Estos resultados son similares a los obtenidos en un estudio sobre la violencia escolar en Nuremberg-Alemania (Funk, 1997), en donde se concluye que las profesoras sufren m?s a menudo violencia ps?quica y verbal que los profesores varones. La edad y la experiencia docente o antig?edad, tambi?n influye. Son los profesores m?s j?venes y con menos experiencia docente, quienes suelen sufrir con mayor frecuencia los problemas descritos, resultados en la linea de los encontrados por Terry (1998) quien encontr? que tener poca experiencia y ser del g?nero femenino son factores de riesgo para recibir maltrato de los alumnos. Sin embargo no est? del todo claro; la menor frecuencia de ?problemas? que indican los profesores de m?s edad y con m?s experiencia docente puede deberse en parte a que ?stos suelen impartir clase en los Institutos de las consideradas ?mejores zonas? o ?reas Territoriales, es decir, de Madrid Norte y Madrid Oeste, ya que con su antig?edad acumulan ?puntos? suficientes para conseguir esos traslados. Adem?s, suelen elegir las ?mejores clases? al pedir primero en las ?ruedas? que se efect?an para elegir curso, puesto que por antig?edad tienen ?derecho? a ello. Cuanto m?s grande es el centro escolar m?s riesgo de bullying se padece, porque hay menos control f?sico.

11. 11

12. Problemas a los que se enfrenta el Docente 12

13. Factores favorecedores de Sintomatolog?a 1. Estr?s en la disfon?a En los dos m?dulos anteriores hemos visto muchos factores favorecedores para que un docente adquiera disfon?a funcional. Recordemos que los factores favorecedores contribuyen a aumentar el sobreesfuerzo vocal, y son la resultante de caracter?sticas propias de cada persona o relacionada con su forma de vida. L?gicamente, teniendo en cuenta la tarea del docente podemos deducir la importancia del estr?s como factor favorecedor de disfon?a funcional. La tensi?n nerviosa generada por la propia tarea y la multiplicidad de funciones que se han de desarrollar al mismo tiempo, tambi?n influye en la utilizaci?n de la voz. La tarea docente exige un gran rendimiento f?sico y ps?quico. Cualquier situaci?n que merme dicha capacidad, conllevar? un mayor esfuerzo vocal para compensarla.?Es especialmente resbale el llamado estr?s del principiante, que se produce en los primeros a?os de docencia y tambi?n cuando hay que abordar una asignatura nueva, un cambio de nivel, etc. La falta de seguridad que sufre quien se inicia en una tarea, incrementa su tensi?n nerviosa, y ello afecta a su voz.?Tambi?n se produce el fen?meno inverso. Siendo la voz una herramienta de trabajo imprescindible para el profesorado, cuando la misma deja de responder adecuadamente se produce una impotencia muy grande que puede originar situaciones de estr?s y depresi?n. (Belandia, 2004; Calera, 2006)1. Estr?s en la disfon?a En los dos m?dulos anteriores hemos visto muchos factores favorecedores para que un docente adquiera disfon?a funcional. Recordemos que los factores favorecedores contribuyen a aumentar el sobreesfuerzo vocal, y son la resultante de caracter?sticas propias de cada persona o relacionada con su forma de vida. L?gicamente, teniendo en cuenta la tarea del docente podemos deducir la importancia del estr?s como factor favorecedor de disfon?a funcional. La tensi?n nerviosa generada por la propia tarea y la multiplicidad de funciones que se han de desarrollar al mismo tiempo, tambi?n influye en la utilizaci?n de la voz. La tarea docente exige un gran rendimiento f?sico y ps?quico. Cualquier situaci?n que merme dicha capacidad, conllevar? un mayor esfuerzo vocal para compensarla.?Es especialmente resbale el llamado estr?s del principiante, que se produce en los primeros a?os de docencia y tambi?n cuando hay que abordar una asignatura nueva, un cambio de nivel, etc. La falta de seguridad que sufre quien se inicia en una tarea, incrementa su tensi?n nerviosa, y ello afecta a su voz.?Tambi?n se produce el fen?meno inverso. Siendo la voz una herramienta de trabajo imprescindible para el profesorado, cuando la misma deja de responder adecuadamente se produce una impotencia muy grande que puede originar situaciones de estr?s y depresi?n. (Belandia, 2004; Calera, 2006)

14. Necesidad de autocuidado en la docencia Doble jornada laboral de la mujer Interrelaci?n constante con otras personas: Creciente ?ndice de crecimiento de actitudes conflictivas Necesidad de atender a la diversidad Rutina y tensi?n en el trabajo Aislamiento Baja valoraci?n social 3. El estr?s en la docencia Debemos primero tener en cuenta que el estr?s laboral interacciona con otros fuera del trabajo. As?, la mayor?a de mujeres trabajadoras tienen que soportar una doble presencia de trabajo (laboral y dom?stico), sufren discriminaciones laborales y salariales, acoso psicol?gico y sexual, y les resulta m?s dif?cil promocionarse profesionalmente. Por otro lado, los modelos de estr?s que han demostrado explicar la salud de los trabajadores y las trabajadoras se fundamentan en la falta de democracia y de justicia en el trabajo. De esta manera, la administraci?n educativa y los empresarios tienen tendencia a considerar los problemas de estr?s como algo individual m?s que como un problema organizativo. Sin embargo, el conocimiento cient?fico y la ley de prevenci?n de riesgos laborales reconocen que los factores psicosociales relacionados con la organizaci?n del trabajo pueden afectar la salud de las personas, por lo que deben ser objeto de evaluaci?n y control con el fin de prevenir sus posibles efectos negativos para la salud. El estr?s, la ansiedad y la depresi?n ocupan los primeros puestos en la lista enfermedades que causan baja laboral entre los docentes. Tradicionalmente la escuela se ocupaba del desarrollo de los conocimientos de los alumnos, sin embargo, y debido fundamentalmente a los cambios sociales, laborales y culturales de los ?ltimos a?os, ha asumido el compromiso de la educaci?n, de la formaci?n y del futuro de la sociedad. La administraci?n educativa, la familia y la sociedad no s?lo delegan estas funciones sobre el profesorado sino que en ocasiones responsabilizan al colectivo del fracaso escolar, educativo y social existentes, como si los dem?s factores no tuvieran relevancia. La educaci?n, a diferencia de otras disciplinas, se caracteriza por la interrelaci?n constante con otras personas; al profesor se le exige ser padre, amigo, orientador,... si a esto se le suma el creciente ?ndice de crecimiento de actitudes conflictivas que se dan en la sociedad y que se reflejan en las aulas, la necesidad de atender a la diversidad, la rutina y la tensi?n en el trabajo, el aislamiento y la baja valoraci?n social que perciben, el resultado se traduce en los factores psicol?gicos anteriormente citados que pueden manifestarse en trastornos de diversa ?ndole. (Calera, 2009) 3. El estr?s en la docencia Debemos primero tener en cuenta que el estr?s laboral interacciona con otros fuera del trabajo. As?, la mayor?a de mujeres trabajadoras tienen que soportar una doble presencia de trabajo (laboral y dom?stico), sufren discriminaciones laborales y salariales, acoso psicol?gico y sexual, y les resulta m?s dif?cil promocionarse profesionalmente. Por otro lado, los modelos de estr?s que han demostrado explicar la salud de los trabajadores y las trabajadoras se fundamentan en la falta de democracia y de justicia en el trabajo. De esta manera, la administraci?n educativa y los empresarios tienen tendencia a considerar los problemas de estr?s como algo individual m?s que como un problema organizativo. Sin embargo, el conocimiento cient?fico y la ley de prevenci?n de riesgos laborales reconocen que los factores psicosociales relacionados con la organizaci?n del trabajo pueden afectar la salud de las personas, por lo que deben ser objeto de evaluaci?n y control con el fin de prevenir sus posibles efectos negativos para la salud. El estr?s, la ansiedad y la depresi?n ocupan los primeros puestos en la lista enfermedades que causan baja laboral entre los docentes. Tradicionalmente la escuela se ocupaba del desarrollo de los conocimientos de los alumnos, sin embargo, y debido fundamentalmente a los cambios sociales, laborales y culturales de los ?ltimos a?os, ha asumido el compromiso de la educaci?n, de la formaci?n y del futuro de la sociedad. La administraci?n educativa, la familia y la sociedad no s?lo delegan estas funciones sobre el profesorado sino que en ocasiones responsabilizan al colectivo del fracaso escolar, educativo y social existentes, como si los dem?s factores no tuvieran relevancia. La educaci?n, a diferencia de otras disciplinas, se caracteriza por la interrelaci?n constante con otras personas; al profesor se le exige ser padre, amigo, orientador,... si a esto se le suma el creciente ?ndice de crecimiento de actitudes conflictivas que se dan en la sociedad y que se reflejan en las aulas, la necesidad de atender a la diversidad, la rutina y la tensi?n en el trabajo, el aislamiento y la baja valoraci?n social que perciben, el resultado se traduce en los factores psicol?gicos anteriormente citados que pueden manifestarse en trastornos de diversa ?ndole. (Calera, 2009)

15. Dificultades en el Docente 15 toda la comunidad educativa. Sin embargo, al docente le corresponde un rol preferencial en prevenir y atender el bullying en la sala de clases.? toda la comunidad educativa. Sin embargo, al docente le corresponde un rol preferencial en prevenir y atender el bullying en la sala de clases.?

16. El rol del docente en prevenir y enfrentar el bullying Existen muchos programas de prevenci?n de actos de molestias o intimidaciones en funcionamiento en las escuelas. En general, incorporan las siguientes caracter?sticas: 16 ?Qu? funciona en la prevenci?n de los actos de molestia o intimidaci?n? Existen muchos programas de prevenci?n de actos de molestias o intimidaciones en funcionamiento en las escuelas. Si bien var?an en tama?o y alcance, los programas m?s prometedores incorporan las siguientes caracter?sticas: ? Un foco en crear un ?mbito abarcativo de toda la escuela o una atm?sfera que desaliente los actos de molestia o intimidaci?n; ? Encuestas a los estudiantes para evaluar la naturaleza y el alcance del comportamiento de molestar o intimidar y de las actitudes hacia dicho comportamiento; ? Capacitaci?n para preparar al personal para reconocer y responder a los actos de molestar o intimidar; ? El desarrollo de reglas coherentes contra los actos de molestia o intimidaci?n ? La revisi?n y ampliaci?n del c?digo disciplinario de la escuela con relaci?n a los actos de molestia o intimidaci?n; ? Actividades de aula para debatir temas relacionados con los actos de molestar o intimidar; ? La integraci?n de temas de prevenci?n de actos de molestia o intimidaci?n en forma transversal al curriculum; ? Trabajo individual y/o grupal con ni?os que han sido molestados o intimidados; ? Trabajo individual con ni?os que han molestado o intimidado a sus pares; ? Involucrar a los padres en actividades de prevenci?n y/o intervenci?n sobre actos de molestia o intimidaci?n; y ? El uso de grupos de docentes o de personal escolar para ampliar los conocimientos del personal y la motivaci?n relacionada con los actos de molestia o intimidaci?n. contribuir significativamente? para? prevenir, atender, y en lo posible erradicar el bullying de la sala de clases: 1.?Favorecer la creaci?n? de un? clima escolar favorable y respetuoso al interior de la sala de clases. 2.?Desarrollar? en los estudiantes competencias y aprendizajes sociales que se vinculen con valores de convivencia escolar armoniosa y de responsabilidad consigo mismo y los otros y otras. 3.?Implementar programas e iniciativas anti- bullying en la sala de clases. I. FAVORECER LA CREACI?N DE UN CLIMA ESCOLAR FAVORABLE Y RESPETUOSO AL INTERIOR DE LA SALA DE CLASES El clima escolar, como es sabido, es la percepci?n que tienen los sujetos acerca de las relaciones interpersonales que establecen en el contexto escolar y el contexto o marco en el cual estas interacciones se dan [6]. Es decir, refiere a las sensaciones de quienes participan de las actividades escolares, as? como a las normas y creencias que operan en el sistema escolar [7]. Seg?n Howard, Howell & Brainard (1987)[8]?un clima adecuado debe satisfacer las necesidades humanas b?sicas: fisiol?gicas, de seguridad, de aceptaci?n y compa?erismo, de logro y reconocimiento y de maximizar el propio potencial. Se ha establecido que en aquellas escuelas donde se alcanzan los objetivos educacionales propuestos, que presentan un clima positivo y seguro, una comunidad cohesionada y con esp?ritu de equipo existe satisfacci?n profesional, participaci?n de los estudiantes y padres, el tipo de relaci?n que se establece entre profesor y estudiante favorece la buena comunicaci?n y ante conductas desviadas no se responde con coerci?n sino que se tratan terap?uticamente [9]. Pareciera cierto que, al aumentar el n?mero de conflictos y de agresiones en la salas de clases y en los establecimientos, se produce un deterioro del clima escolar, lo que a su vez impacta negativamente tanto sobre los estudiantes -en su desarrollo moral y social y en su aprendizaje- como en el profesorado [10]?. Kassen y colaboradores (2004) encontraron, luego de realizar un estudio longitudinal, que el clima escolar est? significativamente relacionado con el? fen?meno de bullying que se produce en la sala de clases. Espec?ficamente, entre menos caos y desorden y m?s atenci?n en los aprendizajes acad?micos, hay significativamente? menos actos de intimidaci?n.? De igual manera Yoneyama (2006)[11] se?ala que como los intimidadores tienden a ser menos colaborativos, a tener mal comportamiento y a desarrollar conductas desadaptativas, que son sancionadas por las autoridades, se generan estados emocionales que impactan en la sala de clases. Un clima escolar positivo "? permite al estudiante sentirse acompa?ado, seguro, querido, tranquilo... y posibilita su desarrollo personal. Los climas sociales negativos? producen estr?s, irritaci?n, desgano, depresi?n, falta de inter?s y una sensaci?n de estar agotado f?sica y mentalmente." (Aron y Milicic, 1999) [12]. Por consiguiente, con el fin de atender el bullying en la sala de clases? le corresponde al docente crear condiciones y fomentar un adecuado clima escolar. Se torna evidente que las acciones de intimidaci?n impactan negativamente sobre el clima escolar y que, a su vez, el clima escolar que se genera favorece la emergencia de acciones de intimidaci?n, constituy?ndose en un c?rculo pernicioso de violencia. Cabe hacer notar que la actitud del docente y su modo de ser y actuar? en la sala de? clases? es uno de los? factores importantes en la creaci?n de una convivencia escolar armoniosa y respetuosa, constituyendo una condicionante gravitante para prevenir el bullying. Por el contrario, la presencia de un profesor autoritario puede constituirse en un modelo para el estudiante, el que reproduce su acci?n intimidando a sus pares (Rigby, 1996). Un docente? extremadamente normativo o que tiene dificultades para mantener el orden en la sala, genera desagrado en los estudiantes, lo que induce a conductas agresivas que favorecen el bullying. De igual forma, los docentes pueden deliberada o inconcientemente? inducir al bullying cuando manifiestan una actitud negativa hacia un estudiante, lo que se transforma en una excusa para que sus pares lo maltraten (Olweus, 1999) [13]. Lo mismo ocurre con el uso del sarcasmo y formas sutiles de ridiculizaci?n que puede utilizar un profesor (Rigby, 1996)[14]. II. DESARROLLAR EN LOS ESTUDIANTES COMPETENCIAS Y APRENDIZAJES SOCIALES QUE SE VINCULAN CON VALORES DE CONVIVENCIA ESCOLAR ARMONIOSA Y DE RESPONSABILIDAD CONSIGO MISMO Y LOS OTROS. El bullying? es un fen?meno que? ha sido y est? siendo estudiado de manera muy intensa y desde miradas m?ltiples en casi la mayor?a de los pa?ses. En los inicios se tendi? a considerar el bullying como un fen?meno individual y aislado que involucraba solamente a dos personas: intimidador e intimidado. Sin embargo, posteriormente el bullying ha sido concebido como un comportamiento colectivo en su naturaleza, basado en relaciones sociales de grupo. El bullying deja de ser entonces un fen?meno de car?cter di?dico para convertirse en un fen?meno grupal [15]. Por lo tanto, es aconsejable que los docentes se aboquen a desarrollar en los y las estudiantes, desde edades tempranas, una serie de competencias sociales y ciudadanas que les permitan establecer interacciones grupales sanas y responsables que los dispongan a prevenir el bullying? en la escuela y al? interior de las salas de clases. Las competencias que se vinculan con comportamientos capaces de prevenir y atender el bullying son, a nuestro parecer, las que siguen a continuaci?n: ?1.?Competencias referidas a la construcci?n de sentido y proyectos de vida personales y colectivos ? Es nuestro convencimiento que, en la medida que los estudiantes aprenden a darle sentido a su existencia, elaborando proyectos de? vida personales y colectivos, que respondan a sus intereses cambiantes seg?n sus diferentes edades de desarrollo, estar?n m?s capacitados para enfrentar situaciones violentas y agresivas como el bullying. En efecto, en el proceso de aprender a formular planes futuros, precisar objetivos, construir escenarios posibles y elaborar m?todos que les permitan verificar si sus aspiraciones? y proyectos fueron alcanzados, los estudiantes necesariamente se preguntar?n en qu? medida el bullying es un factor que perturba la elaboraci?n y realizaci?n de sus proyectos personales y colectivos. Por sobre todo, tomar?n conciencia de que un plan de vida personal y colectivo requiere tener una actitud optimista y esperanzadora frente a la vida, pero asimismo una base de realidad y factibilidad. As? tambi?n, el plan se construye en el respeto, confianza? y valoraci?n frente a los? dem?s, en la disposici?n? a trabajar con otros y otras, en estar dispuestos a fijar limites y regular sus comportamientos, tener una actitud abierta, flexible y acogedora frente a la diversidad de proyectos de otros? y otras, que en mucho de los casos tienen caracteres distintos a los propios. ?2.?Competencias relacionadas con la autorregulaci?n social y emocional La autorregulaci?n social y? el autocontrol emocional? son competencias a las que los docentes le dedican mucho tiempo y esfuerzo, ya que se vinculan con una serie de conductas como es el consumo de alcohol y drogas, con la sexualidad y la afectividad, con la violencia, la delincuencia etc. El bullying, por excelencia, es un comportamiento afectado por la carencia de autorregulaci?n social y autocontrol emocional. El rol que juega la emocionalidad en la agresi?n ha sido bien identificado en la literatura desde hace varios a?os [16]. Efectivamente predice? comportamientos vinculados con el bullying. As?, las victimas de bullying por lo general reaccionan agresivamente despu?s? de perder el control emocional [17]. La autorregulaci?n social y el autocontrol emocional influyen en aspectos como la empat?a, el control de impulsos, la resoluci?n de problemas, el control de la ira, el reconocimiento de similitudes y de diferencias entre las personas, los procesos de comunicaci?n y relaciones interpersonales, los pensamientos funcionales/disfuncionales, o procesos de confrontaci?n de situaciones estresantes, todos los cuales se relacionan estrechamente con el fen?meno de bullying. La autorregulaci?n social y? el autocontrol emocional se desarrollan a medida que las personas? crecen y participan en situaciones educativas y de interacci?n social. Cabe hacer notar, que la autorregulaci?n es un proceso sumamente complejo y largo con matices diversos, que? no se adquiere de una vez para siempre sino que pasa por distintas etapas y que se alcanza? mediante una pr?ctica repetida, a trav?s de m?ltiples experiencias que se suceden en diferentes contextos, de ah? que los docentes? debieran comenzar a desarrollar? estas competencias? desde edades muy tempranas. En este sentido, los docentes desde sus pr?cticas educativas? a nivel de la sala de clases, debieran dedicar tiempo a que los y las estudiantes conozcan sus sentimientos y sepan las causas que los motivan, es decir, tener? conciencia de s? mismos, de las capacidades, los valores y las metas que cada uno posee, conciencia de los propios estados internos, recursos e intuiciones, comprender que la autorregulaci?n de la conducta en ocasiones puede ocasionarle a la persona conflictos, como por ejemplo, cuando est? socialmente presionada a incurrir en conductas que violan sus est?ndares morales; desarrollar una actitud abierta frente a los problemas que exigen tomar posici?n, de suerte de poder aceptar, por ejemplo, que algo anda mal y tomar conciencia del impacto que una decisi?n no adecuada puede tener sobre uno y los dem?s. ? ?3.?Competencias referidas a la alteridad y a la ?tica de la responsabilidad La ?tica de la responsabilidad hace referencia, por un lado, a la autonom?a moral que las personas tienen para? tomar libremente sus decisiones asumiendo las consecuencias de ?stas y, por el otro lado, a la responsabilidad con el Otro/ Otra (alteridad) conducente a un comportamiento heteron?mico y de solidaridad. La responsabilidad con el Otro/Otra? se vincula? a un espectro que va desde percibir al Otro/Otra como un leg?timo Otro/Otra, de identificar el estado interno? de otra persona, comprender sus sentimientos y pensamientos, sentir con los Otros/Otras, leer? sus se?ales no verbales, escuchar con receptividad y acogida, armonizarse con una persona, tener un comportamiento de hospitalidad y desarrollar un sentimiento de profunda empat?a. Se podr?a afirmar que el fen?meno del bullying en las escuelas y por sobre todo en la sala de clases es un indicador claro e irrefutable de una carencia del desarrollo moral auton?mico y heter?nimo por parte de los alumnos y de una falta de responsabilidad ?tica con el otro/otra. Es importante, en consecuencia, que el docente desarrolle actividades tendientes a que los estudiantes aprendan a empalizar, a hacerse responsables y a estar atentos de los otros/otras.? ?4.?Competencias vinculadas con el respeto, la aceptaci?n y la promoci?n de la diversidad social y cultural. Es de suponer con mucha convicci?n que existe una relaci?n estrecha entre el bullying y la intolerancia, la discriminaci?n y la incapacidad de reconocer la diversidad social y cultural. Por consiguiente, se hace necesario que el docente se dedique con mucha insistencia y perseverancia a desarrollar entre los y las estudiantes, la? tolerancia,? la no discriminaci?n,? la solidaridad,? la responsabilidad, la? acogida y reconocimiento del? Otro/Otra como un legitimo Otra/Otro, el reforzamiento de la identidad propia en el reconocimiento y el respeto de otras identidades, la igualdad de todos los seres humanos, el respeto a la multiplicidad de manifestaciones religiosas y espirituales, de orientaciones sexuales, de g?nero, de capacidades, etc. Cabe hacer notar, que la diversidad cultural y social es una responsabilidad ?tica con el Otro//Otra igual a m? pero distinto. Las competencias relacionadas con la diversidad? apuntan? directamente a formar ciudadanos capaces de? contribuir? a la creaci?n de? una escuela? incluyente? y participativa en donde todos y todas, sin distingo de ninguna naturaleza, tienen mucho que aportar. En contraposici?n a esto, el bullying es por excelencia un comportamiento claramente excluyente. ?5.?Competencias relacionadas con el capital social y emocional Estas competencias intentan que los estudiantes, desde edades tempranas, aprendan a desarrollar redes sociales como son los lazos de parentesco, las redes comunitarias informales, las organizaciones sociales, los grupos infantiles y? juveniles, etc. El mantenimiento de estos v?nculos de confianza permite obtener beneficios en forma de flujos de solidaridad y capacidad de defensa de intereses y derechos. Los estudiantes aprenden a crear grupos afectivos de amigos cercanos que comparten? los mismos gustos, estilos de vida y valores.? Se trata, en definitiva, de desarrollar en los estudiantes conocimientos, actitudes y? valores como la confianza interpersonal, la asociatividad, fundadas en enlaces de afinidad y compa?erismo y en sentimientos de respeto mutuo? y? solidaridad, de reciprocidad? y cooperaci?n. El factor central de las competencias de cooperaci?n radica en la capacidad de ponerse en el lugar del otro y ver el mundo a trav?s de los ojos del otro. La habilidad de cooperar con otros mediante la confianza es algo que se aprende o se enriquece. Llegar a ser una persona confiable requiere habituarse a las normas morales de la propia comunidad. Creemos no equivocarnos al se?alar que un ambiente en el que el fen?meno del bullying esta presente distorsiona y dificulta el desarrollo del capital social, de la cooperaci?n en la confianza mutua y el compa?erismo. III. IMPLEMENTAR PROGRAMAS E INICIATIVAS ANTI-BULLYING EN LA SALA DE CLASES ? En este apartado deseamos entregarle a los docentes algunas estrategias tendientes a atender el bullying en la sala de clases. En primer lugar, queremos se?alar que existe una amplia literatura al respecto y modelos de intervenci?n que se han desarrollado tanto en Chile como en muchos otros pa?ses [18]. No obstante, debemos reconocer que en nuestro pa?s reci?n nos estamos asomando a comprender qu? es el bullying y no existe como en otros pa?ses una politica educacional clara al respecto. El an?lisis de una variedad de estrategias nos permiten entregarle a los docentes algunas advertencias, recomendaciones y acciones que pueden ser ?tiles al momento de atender y prevenir el bullying en las salas de clases: ? Advertencias ?No hay milagros: Ninguna estrategia ni actividad por s? sola puede lograr milagros respecto a reducir el bullying? entre estudiantes. ?Contexto y variables individuales y colectivas: M?s que buscar la 'estrategia perfecta', la idea es seleccionar la estrategia m?s adecuada seg?n el contexto y las variables individuales de las personas involucradas. Por esta raz?n, antes de decidir la estrategia a utilizar, es imprescindible tomar en cuenta ciertos aspectos, tales como: evaluar detenidamente cada caso; tomar en consideraci?n las caracter?sticas individuales de los involucrados; considerar la din?mica del curso; conocer bien el contexto de la escuela. Este ?ltimo aspecto es muy relevante ya que el bullying est? estrechamente ligado a la cultura escolar. En este sentido es un fen?meno m?s social que individual. ?Responsabilizar versus culpabilizar: Se recomienda que las estrategias que el docente elabore o seleccione no deben tener un enfoque de 'culpabiliza' ni 'castigar' al ni?o y/o joven por una acci?n determinada. En vez de esto, se potencia la responsabilidad individual y colectiva para resolver conflictos de forma constructiva y aut?noma. ?No basta una estrategia aislada: Una estrategia por s? sola no produce ning?n cambio sustantivo, raz?n por la cual, se recomienda incorporar varias y diversificadas. ?Ser proactivo: No s?lo es urgente desarrollar estrategias reactivas de atenci?n a la problem?tica del bullying, es decir, aquellas que act?an cuando el problema aparece, sino que tambi?n es necesario implementar estrategias pro-activas, las cuales apuntan a la prevenci?n del problema. Recomendaciones ?Converse con sus estudiantes sobre el bullying: Preg?nteles, por ejemplo, si saben qu? es el bullying; si pueden relatar casos de bullying en la escuela; si?creen que es un problema serio; c?mo piensan que se siente un estudiante intimidado; qu? se les ocurre para detener el bullying en la escuela, etc. Para que los/as estudiantes intervengan hay necesidad de crear un clima que facilite la expresi?n libre de sentimientos y emociones. De esta manera, se genera? un proceso de toma de conciencia respecto a la existencia del bullying a nivel de escuela y de la sala de clases. ?Formulaci?n de una pol?tica clara: Si se desea enfrentar la problem?tica del bullying a nivel de la? sala de clase, resulta indispensable la creaci?n y redacci?n de una pol?tica clara que contemple la postura de la instituci?n educativa frente a ella. El docente debe exigir esta pol?tica clara. ?Planificar: Es siempre aconsejable que las estrategias y las actividades que el docente seleccione o elabore? se? integren a una planificaci?n a nivel del curriculum, de suerte que no se vea como una acci?n aislada. Es decir, que incluya a los contenidos curriculares? que est? ense?ando y combinarlas en un plan de acci?n global que involucre a toda la comunidad educativa. ?Ser creativo: Si el docente tiene claro los objetivos que se persiguen, entonces puede sin dificultades? elaborar estrategias y actividades propias, originales y creativas que aborden el tema de bullying. ?La participaci?n de los padres es fundamental: La integraci?n de los padres es considerada en la mayor?a de las intervenciones. ?sta se define como fundamental. De igual forma, la participaci?n activa de los estudiantes es estimada como sumamente relevante en casi todas las modalidades. Acciones que se sugieren (hay muchas otras)? ?Una jornada de debate en la sala de clases sobre? el bullying. ?Construir un c?digo de conducta a nivel de? la sala de clases que contemple la no tolerancia frente a acciones de intimidaci?n; estableciendo normas claras contra las agresiones, la intimidaci?n y el matonaje. ?Crear un tel?fono de contacto, al cual pueden recurrir estudiantes, padres, profesores y administrativos. ?Comunicarse con un adulto cuando el o la? estudiante detecta un caso de intimidaci?n. ?Establecer un compromiso colectivo y mostrar que la intimidaci?n es un problema cuya soluci?n es tarea de todos y todas. El trabajo cooperativo respecto a prevenir y atender el bullying permite una mayor integraci?n entre los estudiantes y facilita la confianza posibilitando un clima favorable en el aula. Esta estrategia sugiere que no es recomendable, al menos en un comienzo, colocar en un mismo grupo a un intimidador junto a una posible v?ctima o a una v?ctima real de intimidaci?n. Tampoco es aconsejable que varios intimidadores trabajen juntos [19]. ?C?rculo de amigos (c?rculos de apoyo), tiene como finalidad construir relaciones interpersonales en torno a un estudiante que se haya identificado como 'vulnerable', bien porque presente problemas emocionales, acad?micos, comportamentales o porque se lo considere una v?ctima de intimidaci?n. El prop?sito de esta estrategia es mejorar el nivel de aceptaci?n e inclusi?n de un determinado estudiante, ayudarlo a establecer amistades tanto dentro como fuera del c?rculo, adem?s, promover en los estudiantes la toma de conciencia respecto de los sentimientos y comportamientos tanto propios como ajenos [20]. ?Escribiendo una carta,? esta actividad tiene como finalidad que los estudiantes aprendan a ponerse en el lugar del otro y puedan reflexionar en torno a las consecuencias que tienen ciertas acciones sobre los sentimientos de los dem?s. Se le pide a los estudiantes que escriban una carta a un intimidador imaginario. La idea es que traten de explicarle porque deber?a cambiar su actitud y le sugieran estrategias de cambio. Se trabaja en grupos peque?os con la finalidad de que identifiquen las razones y sugerencias compartidas. La actividad termina realizando un plenario con la participaci?n de todo el curso. ?Juego de roles, se puede utilizar el teatro para que los estudiantes conozcan lo que es la intimidaci?n y puedan explorar los sentimientos y emociones asociados a las acciones de este tipo, desde el lado de la v?ctima, del intimidador y de los testigos. La idea es que se representen las distintas perspectivas: el lugar de la v?ctima, del intimidador y de los testigos . Expresi?n art?stica, el docente invita? a los estudiantes a expresar lo que piensan y sienten sobre la intimidaci?n a trav?s de pinturas, collages, fotograf?as, poemas, m?sica, cuentos, etc. Esta v?a de expresi?n, junto con desarrollar la creatividad, desarrolla la auto-percepci?n val?rica. ?Qu? funciona en la prevenci?n de los actos de molestia o intimidaci?n? Existen muchos programas de prevenci?n de actos de molestias o intimidaciones en funcionamiento en las escuelas. Si bien var?an en tama?o y alcance, los programas m?s prometedores incorporan las siguientes caracter?sticas: ? Un foco en crear un ?mbito abarcativo de toda la escuela o una atm?sfera que desaliente los actos de molestia o intimidaci?n; ? Encuestas a los estudiantes para evaluar la naturaleza y el alcance del comportamiento de molestar o intimidar y de las actitudes hacia dicho comportamiento; ? Capacitaci?n para preparar al personal para reconocer y responder a los actos de molestar o intimidar; ? El desarrollo de reglas coherentes contra los actos de molestia o intimidaci?n ? La revisi?n y ampliaci?n del c?digo disciplinario de la escuela con relaci?n a los actos de molestia o intimidaci?n; ? Actividades de aula para debatir temas relacionados con los actos de molestar o intimidar; ? La integraci?n de temas de prevenci?n de actos de molestia o intimidaci?n en forma transversal al curriculum; ? Trabajo individual y/o grupal con ni?os que han sido molestados o intimidados; ? Trabajo individual con ni?os que han molestado o intimidado a sus pares; ? Involucrar a los padres en actividades de prevenci?n y/o intervenci?n sobre actos de molestia o intimidaci?n; y ? El uso de grupos de docentes o de personal escolar para ampliar los conocimientos del personal y la motivaci?n relacionada con los actos de molestia o intimidaci?n. contribuir significativamente? para? prevenir, atender, y en lo posible erradicar el bullying de la sala de clases: 1.?Favorecer la creaci?n? de un? clima escolar favorable y respetuoso al interior de la sala de clases. 2.?Desarrollar? en los estudiantes competencias y aprendizajes sociales que se vinculen con valores de convivencia escolar armoniosa y de responsabilidad consigo mismo y los otros y otras. 3.?Implementar programas e iniciativas anti- bullying en la sala de clases. I. FAVORECER LA CREACI?N DE UN CLIMA ESCOLAR FAVORABLE Y RESPETUOSO AL INTERIOR DE LA SALA DE CLASES El clima escolar, como es sabido, es la percepci?n que tienen los sujetos acerca de las relaciones interpersonales que establecen en el contexto escolar y el contexto o marco en el cual estas interacciones se dan [6]. Es decir, refiere a las sensaciones de quienes participan de las actividades escolares, as? como a las normas y creencias que operan en el sistema escolar [7]. Seg?n Howard, Howell & Brainard (1987)[8]?un clima adecuado debe satisfacer las necesidades humanas b?sicas: fisiol?gicas, de seguridad, de aceptaci?n y compa?erismo, de logro y reconocimiento y de maximizar el propio potencial. Se ha establecido que en aquellas escuelas donde se alcanzan los objetivos educacionales propuestos, que presentan un clima positivo y seguro, una comunidad cohesionada y con esp?ritu de equipo existe satisfacci?n profesional, participaci?n de los estudiantes y padres, el tipo de relaci?n que se establece entre profesor y estudiante favorece la buena comunicaci?n y ante conductas desviadas no se responde con coerci?n sino que se tratan terap?uticamente [9]. Pareciera cierto que, al aumentar el n?mero de conflictos y de agresiones en la salas de clases y en los establecimientos, se produce un deterioro del clima escolar, lo que a su vez impacta negativamente tanto sobre los estudiantes -en su desarrollo moral y social y en su aprendizaje- como en el profesorado [10]?. Kassen y colaboradores (2004) encontraron, luego de realizar un estudio longitudinal, que el clima escolar est? significativamente relacionado con el? fen?meno de bullying que se produce en la sala de clases. Espec?ficamente, entre menos caos y desorden y m?s atenci?n en los aprendizajes acad?micos, hay significativamente? menos actos de intimidaci?n.? De igual manera Yoneyama (2006)[11] se?ala que como los intimidadores tienden a ser menos colaborativos, a tener mal comportamiento y a desarrollar conductas desadaptativas, que son sancionadas por las autoridades, se generan estados emocionales que impactan en la sala de clases. Un clima escolar positivo "? permite al estudiante sentirse acompa?ado, seguro, querido, tranquilo... y posibilita su desarrollo personal. Los climas sociales negativos? producen estr?s, irritaci?n, desgano, depresi?n, falta de inter?s y una sensaci?n de estar agotado f?sica y mentalmente." (Aron y Milicic, 1999) [12]. Por consiguiente, con el fin de atender el bullying en la sala de clases? le corresponde al docente crear condiciones y fomentar un adecuado clima escolar. Se torna evidente que las acciones de intimidaci?n impactan negativamente sobre el clima escolar y que, a su vez, el clima escolar que se genera favorece la emergencia de acciones de intimidaci?n, constituy?ndose en un c?rculo pernicioso de violencia. Cabe hacer notar que la actitud del docente y su modo de ser y actuar? en la sala de? clases? es uno de los? factores importantes en la creaci?n de una convivencia escolar armoniosa y respetuosa, constituyendo una condicionante gravitante para prevenir el bullying. Por el contrario, la presencia de un profesor autoritario puede constituirse en un modelo para el estudiante, el que reproduce su acci?n intimidando a sus pares (Rigby, 1996). Un docente? extremadamente normativo o que tiene dificultades para mantener el orden en la sala, genera desagrado en los estudiantes, lo que induce a conductas agresivas que favorecen el bullying. De igual forma, los docentes pueden deliberada o inconcientemente? inducir al bullying cuando manifiestan una actitud negativa hacia un estudiante, lo que se transforma en una excusa para que sus pares lo maltraten (Olweus, 1999) [13]. Lo mismo ocurre con el uso del sarcasmo y formas sutiles de ridiculizaci?n que puede utilizar un profesor (Rigby, 1996)[14]. II. DESARROLLAR EN LOS ESTUDIANTES COMPETENCIAS Y APRENDIZAJES SOCIALES QUE SE VINCULAN CON VALORES DE CONVIVENCIA ESCOLAR ARMONIOSA Y DE RESPONSABILIDAD CONSIGO MISMO Y LOS OTROS. El bullying? es un fen?meno que? ha sido y est? siendo estudiado de manera muy intensa y desde miradas m?ltiples en casi la mayor?a de los pa?ses. En los inicios se tendi? a considerar el bullying como un fen?meno individual y aislado que involucraba solamente a dos personas: intimidador e intimidado. Sin embargo, posteriormente el bullying ha sido concebido como un comportamiento colectivo en su naturaleza, basado en relaciones sociales de grupo. El bullying deja de ser entonces un fen?meno de car?cter di?dico para convertirse en un fen?meno grupal [15]. Por lo tanto, es aconsejable que los docentes se aboquen a desarrollar en los y las estudiantes, desde edades tempranas, una serie de competencias sociales y ciudadanas que les permitan establecer interacciones grupales sanas y responsables que los dispongan a prevenir el bullying? en la escuela y al? interior de las salas de clases. Las competencias que se vinculan con comportamientos capaces de prevenir y atender el bullying son, a nuestro parecer, las que siguen a continuaci?n: ?1.?Competencias referidas a la construcci?n de sentido y proyectos de vida personales y colectivos ?Es nuestro convencimiento que, en la medida que los estudiantes aprenden a darle sentido a su existencia, elaborando proyectos de? vida personales y colectivos, que respondan a sus intereses cambiantes seg?n sus diferentes edades de desarrollo, estar?n m?s capacitados para enfrentar situaciones violentas y agresivas como el bullying. En efecto, en el proceso de aprender a formular planes futuros, precisar objetivos, construir escenarios posibles y elaborar m?todos que les permitan verificar si sus aspiraciones? y proyectos fueron alcanzados, los estudiantes necesariamente se preguntar?n en qu? medida el bullying es un factor que perturba la elaboraci?n y realizaci?n de sus proyectos personales y colectivos. Por sobre todo, tomar?n conciencia de que un plan de vida personal y colectivo requiere tener una actitud optimista y esperanzadora frente a la vida, pero asimismo una base de realidad y factibilidad. As? tambi?n, el plan se construye en el respeto, confianza? y valoraci?n frente a los? dem?s, en la disposici?n? a trabajar con otros y otras, en estar dispuestos a fijar limites y regular sus comportamientos, tener una actitud abierta, flexible y acogedora frente a la diversidad de proyectos de otros? y otras, que en mucho de los casos tienen caracteres distintos a los propios. ?2.?Competencias relacionadas con la autorregulaci?n social y emocional La autorregulaci?n social y? el autocontrol emocional? son competencias a las que los docentes le dedican mucho tiempo y esfuerzo, ya que se vinculan con una serie de conductas como es el consumo de alcohol y drogas, con la sexualidad y la afectividad, con la violencia, la delincuencia etc. El bullying, por excelencia, es un comportamiento afectado por la carencia de autorregulaci?n social y autocontrol emocional. El rol que juega la emocionalidad en la agresi?n ha sido bien identificado en la literatura desde hace varios a?os [16]. Efectivamente predice? comportamientos vinculados con el bullying. As?, las victimas de bullying por lo general reaccionan agresivamente despu?s? de perder el control emocional [17]. La autorregulaci?n social y el autocontrol emocional influyen en aspectos como la empat?a, el control de impulsos, la resoluci?n de problemas, el control de la ira, el reconocimiento de similitudes y de diferencias entre las personas, los procesos de comunicaci?n y relaciones interpersonales, los pensamientos funcionales/disfuncionales, o procesos de confrontaci?n de situaciones estresantes, todos los cuales se relacionan estrechamente con el fen?meno de bullying. La autorregulaci?n social y? el autocontrol emocional se desarrollan a medida que las personas? crecen y participan en situaciones educativas y de interacci?n social. Cabe hacer notar, que la autorregulaci?n es un proceso sumamente complejo y largo con matices diversos, que? no se adquiere de una vez para siempre sino que pasa por distintas etapas y que se alcanza? mediante una pr?ctica repetida, a trav?s de m?ltiples experiencias que se suceden en diferentes contextos, de ah? que los docentes? debieran comenzar a desarrollar? estas competencias? desde edades muy tempranas. En este sentido, los docentes desde sus pr?cticas educativas? a nivel de la sala de clases, debieran dedicar tiempo a que los y las estudiantes conozcan sus sentimientos y sepan las causas que los motivan, es decir, tener? conciencia de s? mismos, de las capacidades, los valores y las metas que cada uno posee, conciencia de los propios estados internos, recursos e intuiciones, comprender que la autorregulaci?n de la conducta en ocasiones puede ocasionarle a la persona conflictos, como por ejemplo, cuando est? socialmente presionada a incurrir en conductas que violan sus est?ndares morales; desarrollar una actitud abierta frente a los problemas que exigen tomar posici?n, de suerte de poder aceptar, por ejemplo, que algo anda mal y tomar conciencia del impacto que una decisi?n no adecuada puede tener sobre uno y los dem?s. ? ?3.?Competencias referidas a la alteridad y a la ?tica de la responsabilidad La ?tica de la responsabilidad hace referencia, por un lado, a la autonom?a moral que las personas tienen para? tomar libremente sus decisiones asumiendo las consecuencias de ?stas y, por el otro lado, a la responsabilidad con el Otro/ Otra (alteridad) conducente a un comportamiento heteron?mico y de solidaridad. La responsabilidad con el Otro/Otra? se vincula? a un espectro que va desde percibir al Otro/Otra como un leg?timo Otro/Otra, de identificar el estado interno? de otra persona, comprender sus sentimientos y pensamientos, sentir con los Otros/Otras, leer? sus se?ales no verbales, escuchar con receptividad y acogida, armonizarse con una persona, tener un comportamiento de hospitalidad y desarrollar un sentimiento de profunda empat?a. Se podr?a afirmar que el fen?meno del bullying en las escuelas y por sobre todo en la sala de clases es un indicador claro e irrefutable de una carencia del desarrollo moral auton?mico y heter?nimo por parte de los alumnos y de una falta de responsabilidad ?tica con el otro/otra. Es importante, en consecuencia, que el docente desarrolle actividades tendientes a que los estudiantes aprendan a empalizar, a hacerse responsables y a estar atentos de los otros/otras.? ?4.?Competencias vinculadas con el respeto, la aceptaci?n y la promoci?n de la diversidad social y cultural. Es de suponer con mucha convicci?n que existe una relaci?n estrecha entre el bullying y la intolerancia, la discriminaci?n y la incapacidad de reconocer la diversidad social y cultural. Por consiguiente, se hace necesario que el docente se dedique con mucha insistencia y perseverancia a desarrollar entre los y las estudiantes, la? tolerancia,? la no discriminaci?n,? la solidaridad,? la responsabilidad, la? acogida y reconocimiento del? Otro/Otra como un legitimo Otra/Otro, el reforzamiento de la identidad propia en el reconocimiento y el respeto de otras identidades, la igualdad de todos los seres humanos, el respeto a la multiplicidad de manifestaciones religiosas y espirituales, de orientaciones sexuales, de g?nero, de capacidades, etc. Cabe hacer notar, que la diversidad cultural y social es una responsabilidad ?tica con el Otro//Otra igual a m? pero distinto. Las competencias relacionadas con la diversidad? apuntan? directamente a formar ciudadanos capaces de? contribuir? a la creaci?n de? una escuela? incluyente? y participativa en donde todos y todas, sin distingo de ninguna naturaleza, tienen mucho que aportar. En contraposici?n a esto, el bullying es por excelencia un comportamiento claramente excluyente. ?5.?Competencias relacionadas con el capital social y emocional Estas competencias intentan que los estudiantes, desde edades tempranas, aprendan a desarrollar redes sociales como son los lazos de parentesco, las redes comunitarias informales, las organizaciones sociales, los grupos infantiles y? juveniles, etc. El mantenimiento de estos v?nculos de confianza permite obtener beneficios en forma de flujos de solidaridad y capacidad de defensa de intereses y derechos. Los estudiantes aprenden a crear grupos afectivos de amigos cercanos que comparten? los mismos gustos, estilos de vida y valores.? Se trata, en definitiva, de desarrollar en los estudiantes conocimientos, actitudes y? valores como la confianza interpersonal, la asociatividad, fundadas en enlaces de afinidad y compa?erismo y en sentimientos de respeto mutuo? y? solidaridad, de reciprocidad? y cooperaci?n. El factor central de las competencias de cooperaci?n radica en la capacidad de ponerse en el lugar del otro y ver el mundo a trav?s de los ojos del otro. La habilidad de cooperar con otros mediante la confianza es algo que se aprende o se enriquece. Llegar a ser una persona confiable requiere habituarse a las normas morales de la propia comunidad. Creemos no equivocarnos al se?alar que un ambiente en el que el fen?meno del bullying esta presente distorsiona y dificulta el desarrollo del capital social, de la cooperaci?n en la confianza mutua y el compa?erismo. III. IMPLEMENTAR PROGRAMAS E INICIATIVAS ANTI-BULLYING EN LA SALA DE CLASES?En este apartado deseamos entregarle a los docentes algunas estrategias tendientes a atender el bullying en la sala de clases. En primer lugar, queremos se?alar que existe una amplia literatura al respecto y modelos de intervenci?n que se han desarrollado tanto en Chile como en muchos otros pa?ses [18]. No obstante, debemos reconocer que en nuestro pa?s reci?n nos estamos asomando a comprender qu? es el bullying y no existe como en otros pa?ses una politica educacional clara al respecto. El an?lisis de una variedad de estrategias nos permiten entregarle a los docentes algunas advertencias, recomendaciones y acciones que pueden ser ?tiles al momento de atender y prevenir el bullying en las salas de clases:?Advertencias ?No hay milagros: Ninguna estrategia ni actividad por s? sola puede lograr milagros respecto a reducir el bullying? entre estudiantes. ?Contexto y variables individuales y colectivas: M?s que buscar la 'estrategia perfecta', la idea es seleccionar la estrategia m?s adecuada seg?n el contexto y las variables individuales de las personas involucradas. Por esta raz?n, antes de decidir la estrategia a utilizar, es imprescindible tomar en cuenta ciertos aspectos, tales como: evaluar detenidamente cada caso; tomar en consideraci?n las caracter?sticas individuales de los involucrados; considerar la din?mica del curso; conocer bien el contexto de la escuela. Este ?ltimo aspecto es muy relevante ya que el bullying est? estrechamente ligado a la cultura escolar. En este sentido es un fen?meno m?s social que individual. ?Responsabilizar versus culpabilizar: Se recomienda que las estrategias que el docente elabore o seleccione no deben tener un enfoque de 'culpabiliza' ni 'castigar' al ni?o y/o joven por una acci?n determinada. En vez de esto, se potencia la responsabilidad individual y colectiva para resolver conflictos de forma constructiva y aut?noma. ?No basta una estrategia aislada: Una estrategia por s? sola no produce ning?n cambio sustantivo, raz?n por la cual, se recomienda incorporar varias y diversificadas. ?Ser proactivo: No s?lo es urgente desarrollar estrategias reactivas de atenci?n a la problem?tica del bullying, es decir, aquellas que act?an cuando el problema aparece, sino que tambi?n es necesario implementar estrategias pro-activas, las cuales apuntan a la prevenci?n del problema. Recomendaciones ?Converse con sus estudiantes sobre el bullying: Preg?nteles, por ejemplo, si saben qu? es el bullying; si pueden relatar casos de bullying en la escuela; si?creen que es un problema serio; c?mo piensan que se siente un estudiante intimidado; qu? se les ocurre para detener el bullying en la escuela, etc. Para que los/as estudiantes intervengan hay necesidad de crear un clima que facilite la expresi?n libre de sentimientos y emociones. De esta manera, se genera? un proceso de toma de conciencia respecto a la existencia del bullying a nivel de escuela y de la sala de clases. ?Formulaci?n de una pol?tica clara: Si se desea enfrentar la problem?tica del bullying a nivel de la? sala de clase, resulta indispensable la creaci?n y redacci?n de una pol?tica clara que contemple la postura de la instituci?n educativa frente a ella. El docente debe exigir esta pol?tica clara. ?Planificar: Es siempre aconsejable que las estrategias y las actividades que el docente seleccione o elabore? se? integren a una planificaci?n a nivel del curriculum, de suerte que no se vea como una acci?n aislada. Es decir, que incluya a los contenidos curriculares? que est? ense?ando y combinarlas en un plan de acci?n global que involucre a toda la comunidad educativa. ?Ser creativo: Si el docente tiene claro los objetivos que se persiguen, entonces puede sin dificultades? elaborar estrategias y actividades propias, originales y creativas que aborden el tema de bullying. ?La participaci?n de los padres es fundamental: La integraci?n de los padres es considerada en la mayor?a de las intervenciones. ?sta se define como fundamental. De igual forma, la participaci?n activa de los estudiantes es estimada como sumamente relevante en casi todas las modalidades. Acciones que se sugieren (hay muchas otras)? ?Una jornada de debate en la sala de clases sobre? el bullying. ?Construir un c?digo de conducta a nivel de? la sala de clases que contemple la no tolerancia frente a acciones de intimidaci?n; estableciendo normas claras contra las agresiones, la intimidaci?n y el matonaje. ?Crear un tel?fono de contacto, al cual pueden recurrir estudiantes, padres, profesores y administrativos. ?Comunicarse con un adulto cuando el o la? estudiante detecta un caso de intimidaci?n. ?Establecer un compromiso colectivo y mostrar que la intimidaci?n es un problema cuya soluci?n es tarea de todos y todas. El trabajo cooperativo respecto a prevenir y atender el bullying permite una mayor integraci?n entre los estudiantes y facilita la confianza posibilitando un clima favorable en el aula. Esta estrategia sugiere que no es recomendable, al menos en un comienzo, colocar en un mismo grupo a un intimidador junto a una posible v?ctima o a una v?ctima real de intimidaci?n. Tampoco es aconsejable que varios intimidadores trabajen juntos [19]. ?C?rculo de amigos (c?rculos de apoyo), tiene como finalidad construir relaciones interpersonales en torno a un estudiante que se haya identificado como 'vulnerable', bien porque presente problemas emocionales, acad?micos, comportamentales o porque se lo considere una v?ctima de intimidaci?n. El prop?sito de esta estrategia es mejorar el nivel de aceptaci?n e inclusi?n de un determinado estudiante, ayudarlo a establecer amistades tanto dentro como fuera del c?rculo, adem?s, promover en los estudiantes la toma de conciencia respecto de los sentimientos y comportamientos tanto propios como ajenos [20]. ?Escribiendo una carta,? esta actividad tiene como finalidad que los estudiantes aprendan a ponerse en el lugar del otro y puedan reflexionar en torno a las consecuencias que tienen ciertas acciones sobre los sentimientos de los dem?s. Se le pide a los estudiantes que escriban una carta a un intimidador imaginario. La idea es que traten de explicarle porque deber?a cambiar su actitud y le sugieran estrategias de cambio. Se trabaja en grupos peque?os con la finalidad de que identifiquen las razones y sugerencias compartidas. La actividad termina realizando un plenario con la participaci?n de todo el curso. ?Juego de roles, se puede utilizar el teatro para que los estudiantes conozcan lo que es la intimidaci?n y puedan explorar los sentimientos y emociones asociados a las acciones de este tipo, desde el lado de la v?ctima, del intimidador y de los testigos. La idea es que se representen las distintas perspectivas: el lugar de la v?ctima, del intimidador y de los testigos . Expresi?n art?stica, el docente invita? a los estudiantes a expresar lo que piensan y sienten sobre la intimidaci?n a trav?s de pinturas, collages, fotograf?as, poemas, m?sica, cuentos, etc. Esta v?a de expresi?n, junto con desarrollar la creatividad, desarrolla la auto-percepci?n val?rica.

17. Acciones (%) que se realizan para prevenir los conflictos de Bullying 17

18. Otras acciones (%) que sugieren para afrontar el bullying. 18

19. Competencias a reforzar para prevenir y enfrentar Bullying 19 COMPETENCIAS A REFORZAR ?PARA PREVENIR Y ENFRENTAR EL BULLYING PROFESORES: - No caer en actitudes normativas extremas ni mostrar dificultades para mantener el orden en la sala. - No manifestar una actitud negativa hacia un estudiante. Evitar el sarcasmo y formas sutiles de ridiculizaci?n. ALUMNOS: Sociales: - Reflexionar en torno a proyectos de vida personales y colectivos. - Formular planes futuros, precisar objetivos, construir escenarios posibles y elaborar m?todos que permitan verificar si sus aspiraciones y proyectos fueron alcanzados. - Resaltar la necesidad de una actitud optimista y esperanzadora frente a la vida en base a la realidad y las factibilidades. - Destacar la imperiosa necesidad de construir un plan de vida basado en el respeto,? en la confianza y en la valoraci?n del otro. As? mismo, en la disposici?n de trabajar con otros, en la fijaci?n de l?mites y la regulaci?n de sus comportamientos. - Promover y educar una actitud abierta, flexible y acogedora frente a la diversidad de proyectos de otros. De autorregulaci?n social y emocional: - Incentivar conductas de autorregulaci?n social y autocontrol emocional por medio de ejercicios y experiencias educativas y de interacci?n social que eduquen respecto de la empat?a, el control de impulsos, la resoluci?n de problemas, el control de la ira, el reconocimiento de similitudes y de diferencias entre las personas, los procesos de comunicaci?n, relaciones interpersonales, pensamientos funcionales/disfuncionales o procesos de confrontaci?n de situaciones estresantes. -Impulsar la conciencia de s? mismos. Dedicar tiempo a la expresi?n de sentimientos y a la b?squeda de las causas que los motivan. -?ticas: - Desarrollar actividades tendientes a que los estudiantes aprendan a empalizar, a hacerse responsables y a estar atentos de los otros/otras. De tolerancia: - Promover valores de tolerancia, no discriminaci?n, solidaridad y reconocimiento del otro como un otro leg?timo, incentivando el respeto a la multiplicad de manifestaciones religiosas, espirituales, de orientaciones sexuales, de g?nero y de capacidades. - Fomentar actividades con participaci?n inclusiva. Emocionales: - Promover v?nculos afectivos, de confianza y cooperaci?n por medio del reforzamiento y desarrollo de diversas redes sociales, sean de parentesco, comunitarias, sociales, grupales como una forma de experimentar conductas de asociatividad, compa?erismo, solidaridad, incentivando con esto la capacidad de ponerse en el lugar del otro.COMPETENCIAS A REFORZAR ?PARA PREVENIR Y ENFRENTAR EL BULLYING PROFESORES: - No caer en actitudes normativas extremas ni mostrar dificultades para mantener el orden en la sala. - No manifestar una actitud negativa hacia un estudiante. Evitar el sarcasmo y formas sutiles de ridiculizaci?n. ALUMNOS: Sociales: - Reflexionar en torno a proyectos de vida personales y colectivos. - Formular planes futuros, precisar objetivos, construir escenarios posibles y elaborar m?todos que permitan verificar si sus aspiraciones y proyectos fueron alcanzados. - Resaltar la necesidad de una actitud optimista y esperanzadora frente a la vida en base a la realidad y las factibilidades. - Destacar la imperiosa necesidad de construir un plan de vida basado en el respeto,? en la confianza y en la valoraci?n del otro. As? mismo, en la disposici?n de trabajar con otros, en la fijaci?n de l?mites y la regulaci?n de sus comportamientos. - Promover y educar una actitud abierta, flexible y acogedora frente a la diversidad de proyectos de otros.

20. Que hacer para fomentar el autocuidado? No hay recetas m?gicas. Algunas iniciativas para mejorar el contenido y organizaci?n del trabajo. Consejos para afrontar problemas Grupos de Reflexi?n T?cnicas de Relajaci?n: T?cnicas de Bostezo Shultz Jacobson 8. ?Qu? se puede hacer? Como los otros riesgos laborales, el estr?s necesita ser controlado en su origen. El control del estr?s laboral debe comenzar con el reconocimiento de que deben producirse cambios en el dise?o de los puestos de trabajo y en la organizaci?n del trabajo relacionado con esos puestos. Muchos trabajadores y trabajadoras son reacios a hablar del estr?s o a admitir los problemas a los que se enfrentan. Adem?s, algunos responsables de educaci?n han tratado de reducir los efectos del estr?s por medio de campa?as de ?estilos de vida?, promoviendo la comida y vida sana. Estas campa?as pueden ayudar a la poblaci?n docente a reducir los efectos causados por el estr?s, pero no atacan las causas. La acci?n de los representantes de los trabajadores no puede limitarse a buscar soluciones una vez se ha producido el da?o, sino a prevenir la enfermedad y a promover la salud. Los trabajadores y las trabajadoras deben saber que el estr?s laboral es un problema causado por la organizaci?n del trabajo. Para ello, hay que darles la informaci?n necesaria acerca del riesgo y las causas del estr?s laboral, as? como algunas referencias de c?mo puede ser reducido. No hay recetas m?gicas. Algunas iniciativas para mejorar el contenido y organizaci?n del trabajo: (Calera, 2009) ? La cantidad de trabajo ha de ser suficiente: Una excesiva presi?n en el trabajo incrementa el estr?s. Se deben pactar normas y ritmos realistas de acuerdo con el tiempo y los recursos disponibles. Debe existir variaci?n entre las actividades m?s y menos creativas de forma que se distribuyan m?s o menos equitativamente. Reducir el n?mero de alumnos por aula cuando en ?sta exista una situaci?n de conflicto al mismo tiempo que en ella deben actuar grupos de trabajo cohesionados e incluso creado ad hoc. Reestructuraci?n de la actividad docente e incorporaci?n de nuevos profesionales que puedan dar respuesta a las deficiencias sociales, laborales y culturales del alumnado, actuando en todo el espacio educativo: centro, barrio y familia. ? Se debe potenciar la participaci?n de los trabajadores de la ense?anza: Es fundamental descentralizar los procesos de decisi?n. Esto permite una mayor cohesi?n entre responsabilidad e influencia. Se debe aumentar, en lo posible, el control de cada trabajador ? trabajadora de la ense?anza sobre su puesto de trabajo de forma que pueda ejecutarlo como mejor se ajuste a sus preferencias. Adem?s el propio profesorado es quien mejor conoce los problemas de desmotivaci?n, demandas y falta de disciplina del alumnado, por tanto las soluciones ?t?cnicas? tomadas por expertos est?n a menudo lejos de la realidad de la docencia; se deber?a dar participaci?n plena y activa del profesorado en la toma de soluciones. ? Apoyo social y de la colectividad: Estudios de psicolog?a social demuestran que el apoyo entre compa?eros y con los miembros de los equipos directivos es un factor fundamental para la salud. Un buen clima social informal junto con algunas reuniones m?s formales puede ser aconsejable para crear un ambiente de confianza mutua. La planificaci?n del trabajo debe permitir una cierta flexibilidad que posibilite ayudas, sustituciones o descansos comunes. Es fundamental, por ejemplo, el apoyo y la aceptaci?n a los nuevos docentes o la creaci?n de programas de asistencia ante situaciones de conflicto o violencia. Es imprescindible que desaparezca la actitud de ?que cada uno se solvente los problemas que pueda tener en su aula?. Cada uno de los docentes, hombre o mujer, deber?a sentirse ?arropado? por el resto del equipo y la direcci?n del centro. ? Mejorar el reconocimiento social de la profesi?n: Hoy en d?a en la sociedad de la informaci?n parece que por el hecho de tenerla todos saben de todo, y se menosprecia el conocimiento que no tenga aplicaci?n y utilidad inmediata. Si no se valoran los conocimientos dif?cilmente se podr?n valorar a los profesores. La valoraci?n social de la profesi?n dar?a como resultado que la familia y la escuela se identificaran en la promoci?n y defensa de los mismos valores y el efecto de este reconocimiento har?a que el resto de los problemas quedaran minimizados. Ha de abandonarse esa permanente desautorizaci?n del profesor, tanto por parte de la familia como de la propia administraci?n. La docente es posible que sea la ?nica actividad profesional de la que todo el mundo sabe m?s y de la que todo el mundo est? capacitado para negar las decisiones de sus profesionales. ? Menos burocracia: En grandes organizaciones como lo son las Delegaciones Provinciales y a multitud de centros privados y Universidades, las v?as de comunicaci?n suelen ser largas y dificultosas, la responsabilidad est? jerarquizada y resulta a menudo confusa. Todo ello es causa de estr?s, por lo que resulta importante simplificar los procesos administrativos, clarificar las rutinas laborales y la distribuci?n de responsabilidad, asegurando, al mismo tiempo, una informaci?n suficiente, clara, concisa, y a tiempo suficiente para adaptarnos a los cambios frecuentes. ? Mayores derechos de intervenci?n para las personas que trabajan en la docencia: El trabajador ? la trabajadora, adem?s de poder influir sobre las decisiones estructurales, y de organizaci?n colectiva del trabajo, debe tener reconocido el derecho a interrumpir el trabajo cuando lo considere peligroso para su integridad, as? como el derecho a asesoramiento por t?cnicos de su confianza ante eventuales riesgos. ? Supervisi?n del trabajo: Situaciones autoritarias, de control excesivo y direcci?n entrometida, son factores importantes de estr?s. Por ello, la direcci?n, sin entrometerse constantemente, debe ser capaz, de apoyar y orientar aquellas situaciones en que exista desacuerdo o duda. ? Metas de trabajo: Es importante que el trabajo tenga metas claras y realistas. Estas metas deber?an programarse en conjunto y discutirse regularmente, intentando llegar a un acuerdo sobre cu?l es el modo correcto de conseguirlas y qu? recursos son necesarios. ? Resultado laboral visible: Es importante que los resultados del trabajo de cada uno aparezcan claros para que los docentes encuentren sentido a su ocupaci?n. Si se programan metas colectivas en el trabajo se facilita el apoyo mutuo. La valoraci?n compartida de los balances peri?dicos sobre los resultados y los m?todos de trabajo puede dar buenos frutos. ? Estabilidad en el empleo: Fomentar la seguridad en el empleo y evitar los traslados forzosos.8. ?Qu? se puede hacer? Como los otros riesgos laborales, el estr?s necesita ser controlado en su origen. El control del estr?s laboral debe comenzar con el reconocimiento de que deben producirse cambios en el dise?o de los puestos de trabajo y en la organizaci?n del trabajo relacionado con esos puestos. Muchos trabajadores y trabajadoras son reacios a hablar del estr?s o a admitir los problemas a los que se enfrentan. Adem?s, algunos responsables de educaci?n han tratado de reducir los efectos del estr?s por medio de campa?as de ?estilos de vida?, promoviendo la comida y vida sana. Estas campa?as pueden ayudar a la poblaci?n docente a reducir los efectos causados por el estr?s, pero no atacan las causas. La acci?n de los representantes de los trabajadores no puede limitarse a buscar soluciones una vez se ha producido el da?o, sino a prevenir la enfermedad y a promover la salud. Los trabajadores y las trabajadoras deben saber que el estr?s laboral es un problema causado por la organizaci?n del trabajo. Para ello, hay que darles la informaci?n necesaria acerca del riesgo y las causas del estr?s laboral, as? como algunas referencias de c?mo puede ser reducido. No hay recetas m?gicas. Algunas iniciativas para mejorar el contenido y organizaci?n del trabajo: (Calera, 2009) ? La cantidad de trabajo ha de ser suficiente: Una excesiva presi?n en el trabajo incrementa el estr?s. Se deben pactar normas y ritmos realistas de acuerdo con el tiempo y los recursos disponibles. Debe existir variaci?n entre las actividades m?s y menos creativas de forma que se distribuyan m?s o menos equitativamente. Reducir el n?mero de alumnos por aula cuando en ?sta exista una situaci?n de conflicto al mismo tiempo que en ella deben actuar grupos de trabajo cohesionados e incluso creado ad hoc. Reestructuraci?n de la actividad docente e incorporaci?n de nuevos profesionales que puedan dar respuesta a las deficiencias sociales, laborales y culturales del alumnado, actuando en todo el espacio educativo: centro, barrio y familia. ? Se debe potenciar la participaci?n de los trabajadores de la ense?anza: Es fundamental descentralizar los procesos de decisi?n. Esto permite una mayor cohesi?n entre responsabilidad e influencia. Se debe aumentar, en lo posible, el control de cada trabajador ? trabajadora de la ense?anza sobre su puesto de trabajo de forma que pueda ejecutarlo como mejor se ajuste a sus preferencias. Adem?s el propio profesorado es quien mejor conoce los problemas de desmotivaci?n, demandas y falta de disciplina del alumnado, por tanto las soluciones ?t?cnicas? tomadas por expertos est?n a menudo lejos de la realidad de la docencia; se deber?a dar participaci?n plena y activa del profesorado en la toma de soluciones. ? Apoyo social y de la colectividad: Estudios de psicolog?a social demuestran que el apoyo entre compa?eros y con los miembros de los equipos directivos es un factor fundamental para la salud. Un buen clima social informal junto con algunas reuniones m?s formales puede ser aconsejable para crear un ambiente de confianza mutua. La planificaci?n del trabajo debe permitir una cierta flexibilidad que posibilite ayudas, sustituciones o descansos comunes. Es fundamental, por ejemplo, el apoyo y la aceptaci?n a los nuevos docentes o la creaci?n de programas de asistencia ante situaciones de conflicto o violencia. Es imprescindible que desaparezca la actitud de ?que cada uno se solvente los problemas que pueda tener en su aula?. Cada uno de los docentes, hombre o mujer, deber?a sentirse ?arropado? por el resto del equipo y la direcci?n del centro. ? Mejorar el reconocimiento social de la profesi?n: Hoy en d?a en la sociedad de la informaci?n parece que por el hecho de tenerla todos saben de todo, y se menosprecia el conocimiento que no tenga aplicaci?n y utilidad inmediata. Si no se valoran los conocimientos dif?cilmente se podr?n valorar a los profesores. La valoraci?n social de la profesi?n dar?a como resultado que la familia y la escuela se identificaran en la promoci?n y defensa de los mismos valores y el efecto de este reconocimiento har?a que el resto de los problemas quedaran minimizados. Ha de abandonarse esa permanente desautorizaci?n del profesor, tanto por parte de la familia como de la propia administraci?n. La docente es posible que sea la ?nica actividad profesional de la que todo el mundo sabe m?s y de la que todo el mundo est? capacitado para negar las decisiones de sus profesionales. ? Menos burocracia: En grandes organizaciones como lo son las Delegaciones Provinciales y a multitud de centros privados y Universidades, las v?as de comunicaci?n suelen ser largas y dificultosas, la responsabilidad est? jerarquizada y resulta a menudo confusa. Todo ello es causa de estr?s, por lo que resulta importante simplificar los procesos administrativos, clarificar las rutinas laborales y la distribuci?n de responsabilidad, asegurando, al mismo tiempo, una informaci?n suficiente, clara, concisa, y a tiempo suficiente para adaptarnos a los cambios frecuentes. ? Mayores derechos de intervenci?n para las personas que trabajan en la docencia: El trabajador ? la trabajadora, adem?s de poder influir sobre las decisiones estructurales, y de organizaci?n colectiva del trabajo, debe tener reconocido el derecho a interrumpir el trabajo cuando lo considere peligroso para su integridad, as? como el derecho a asesoramiento por t?cnicos de su confianza ante eventuales riesgos. ? Supervisi?n del trabajo: Situaciones autoritarias, de control excesivo y direcci?n entrometida, son factores importantes de estr?s. Por ello, la direcci?n, sin entrometerse constantemente, debe ser capaz, de apoyar y orientar aquellas situaciones en que exista desacuerdo o duda. ? Metas de trabajo: Es importante que el trabajo tenga metas claras y realistas. Estas metas deber?an programarse en conjunto y discutirse regularmente, intentando llegar a un acuerdo sobre cu?l es el modo correcto de conseguirlas y qu? recursos son necesarios. ? Resultado laboral visible: Es importante que los resultados del trabajo de cada uno aparezcan claros para que los docentes encuentren sentido a su ocupaci?n. Si se programan metas colectivas en el trabajo se facilita el apoyo mutuo. La valoraci?n compartida de los balances peri?dicos sobre los resultados y los m?todos de trabajo puede dar buenos frutos. ? Estabilidad en el empleo: Fomentar la seguridad en el empleo y evitar los traslados forzosos.

21. Experiencia ACHS-HTS Trabajos Preventivos en Docentes Trabajos Interventivos en Docentes 21

22. Fin 22

23. Referencias Alves, A; Nu?o, F. Problemas de la voz en el profesorado Revista Interuniversitaria de Formaci?n del Profesorado, 26, pp. 33-42 [1996] Ancona, L. (2004) A clinica fonoaudiologica e a psicolog?a cl?nica. Sao Paulo: Ed. Plexos Aron, A. M. y Milicic, N. (1999) Clima social escolar y desarrollo personal.? Un programa de mejoramiento.? Santiago: Editorial Andr?s Bello. Volver Aronson, A. (1990). Clinical voice disorders ? an interdisciplinary approach. New York: Thieme. Belandia, R. (2004) Los problemas de voz como enfermedad professional del profesorado. Ponencia presentada en la tercera jornada de coeducaci?n: Dona i salud laboral, organitzades pel sindicat unitari i autonom de treballadors de l`ensenyament d`Asturias (SUATEA) Bond L., Carlin J., Thomas L. et al. "Does bullying cause emotional problems? A prospective study of young teenagers" BMJ 2001; 323: 480-484. Caldera, O. Pedagog?a: como ense?ar bien. Mailxmail.(Consultada el 19 de agosto 2009) .Disponible en http://imagenes.mailxmail.com/cursos/pdf/pedagogia-como-ense?ar-bien-7874.pdf Calera, A.; et al. "La salud laboral en el sector docente. Gu?a para la prevenci?n de riesgos". ISTAS.(Consultada el 17 de agosto 2009) .Disponible en http://www.istas.net/web/abreenlace.asp?idenlace=1457 Concha, M.; Gazmuri, A.; Giaconi, J. Indicadores de a?os de vida ajustados por discapacidad. Bolet?n Cient?fico Asociaci?n Chilena de Seguridad; 2(3):31-39, jun. 2000. tab, graf. Cortazar, M? I.; Rojo, B. (2007) La voz en la docencia. Barcelona: Ed. Grao. Creswpo, M.; Labrador, F. (1995) Caracterizaci?n de los aspectos cognitivos de la respuesta de estr?s. Psicolog?a Contempor?nea, 2: 52-63. Elhendi, W.; P?rez, S.; Matul, C. & Caballero, T. (2005). Puesta al d?a en las disfon?as funcionales. Revista de Otorrinolaringolog?a, 32 (1), 6-13. Escalona, E. Programa para la preservaci?n de la voz en docentes de educaci?n b?sica. Salud de los Trabajadores, jun. 2006, vol.14, no.1, p.31-49. Escalona, E. Prevalencia de s?ntomas de alteraciones de la voz y condiciones de trabajo en docentes de escuela primaria: Aragua-Venezuela. Salud de los Trabajadores, dic. 2006, vol.14, no.2, p.31-54. ISSN 1315-0138. Escritorio del docente. (P?gina principal en Internet). Santiago de chile: EDUCARCHILE "Disfon?a, una enfermedad silenciosa".. (Citado 17 de agosto 2009) Disponible en http://www.educarchile.cl/Portal.Base/Web/VerContenido.aspx?GUID=123.456.789.000&ID=99247 Escritorio del docente. (P?gina principal en Internet). Santiago de chile: EDUCARCHILE "Bullying en la escuela". (Citado Junio 2010) Disponible en http://www.educarchile.cl/Portal.Base/Web/VerContenido.aspx?GUID=123.456.789.000&ID=194860 Escritorio del docente. (P?gina principal en Internet). Santiago de chile: EDUCARCHILE "El rol del docente en prevenir y atender el bullying en la sala de clases". (Citado Junio 2010) Disponible en http://www.educarchile.cl/Portal.Base/Web/VerContenido.aspx?GUID=123.456.789.000&ID=195165 Fekkles M., Pijpers F., Fredriks M. et al. Do Bullied Children Get Ill, or Do Ill Children Get Bullied? A prospective cohort study on the relationship between Bullying and Health-Related Symptoms. Pediatrics 2006; 117: 1568-1574 Gal?ndez, A.. Aprenda a hablar en publico. Mailxmail.(Consultada el 19 de agosto 2009) .Disponible en http://imagenes.mailxmail.com/cursos/pdf/aprenda-hablar-publico-5369.pdf Horta, E.; Carbonell M.; Soto, M. Tratamiento de disfon?a en profesoras: entrenamiento grupal reduce tiempo y costos Bolet?n Cient?fico Asociaci?n Chilena de Seguridad;1(1):10-12, mayo 1999. graf. 23

24. Referencias Koppmann, A.; Ornstein, C.; Brunetto, B. Enfermedad psicosom?tica y trastorno vocal. Revista otorrinolaringolog?a cir cab-cue 1998; 58 (1): 37-43 Le Huche, F. Alleli, A. (1994) La voz terap?utica de los trastornos vocales. Barcelona: Ed.Masson. Le Huche, F. Alleli, A. (1993) La voz, anatom?a y fisiolog?a de los ?rganos de la voz y del habla. Ed. Mass?n, Barcelona. Morrison, M.; Ramaje, L. (1996) Tratamiento de los trastornos de la voz Barcelona: Masson Olweus, D. (1993). Bullying at school: what we know and what we can do. NY: Blackwell. Olweus, D. (1998) Conductas de acoso y amenaza entre escolares. Madrid: Ediciones Morata. Volver Payn?, R. (2002) T?cnicas de relajaci?n. Gu?a pr?ctica. Barcelona: Ed. PaidoTribo Petter, V.; Barros de Oliveira, P.; Fischer, P.. Relaci?n entre disfon?a referida y potenciales factores de riesgo en el trabajo de profesores de la ense?anza fundamental, Porto Alegre - RS. Salud de los Trabajadores, dic. 2006, vol.14, no.2, p.5-12. ISSN 1315-0138. Pellegrini, A. D., Bartini, M., & Brooks, F. (1999). School bullies, victims, and aggressive victims. Factors relating to group affiliation and victimization in early adolescence.? Journal of Educational Psychlogy, 91(2), 216-224.? Puyuelo, M.; Torres, S. (2002) Intervenci?n del lenguaje Barcelona: Ed. Masson Rivas, R.; Fiuza, M. (2002) La voz y las disfon?as funcionales. Prevenci?n y tratamiento. Madrid: Ed, Pir?mide Romero, E.; Martin, A. (2003) Gu?as cl?nicas en atenci?n primaria: Disfon?a Cadiz: Fisterra Salas, L. Comparaci?n de par?metros ac?sticos de voz en una muestra de profesoras disfonicas y un grupo sano. Bolet?n Cient?fico Asociaci?n Chilena de Seguridad, marzo 2005, a?o 7, numero15, pag. 55-59 Scott, S.;? Deary, I.;? Mackenzie K.; Wilson, J. Functional dysphonia: A role for psychologists? Psychology, Health & Medicine, 1465-3966, Volume 2, Issue 2, 1997, Pages 169 ? 180 Souza, O.; Hanayama, E. (2005). Fatores psicol?gicos associados a disfonia funcional e a n?dulos vocais em adultos. Revista CEFAC, 7 (3), 388-397. Villamizar, L.; Comunicaci?n;: curso de oratoria. (Consultada el 19 de agosto 2009) .Disponible en http://imagenes.mailxmail.com/cursos/pdf/comunicacion-oratoria-23137.pdf Willinger, U; V?lkl-Kernstock, S.; Aschauer, H.(2005) Marked depression and anxiety in patients with functional dysphonia Psychiatry Research, Volume 134, Issue 1, Pages 85-91 24


Other Related Presentations

Copyright © 2014 SlideServe. All rights reserved | Powered By DigitalOfficePro