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Curso de preparación para la Primera Comunión Instituto de Formación Teológica en Internet www.oracionesydevociones.info. Décimo cuarto envío I. Historia Sagrada: David el rey cantor II. Verdades del Compendio: nn. 447 a 454 III. Evaluaciones Esta presentación fue preparada

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Curso de preparación para la Primera ComuniónInstituto de Formación Teológica en Internetwww.oracionesydevociones.info

Décimo cuarto envío

I. Historia Sagrada: David el rey cantor

II. Verdades del Compendio:nn. 447 a 454

III. Evaluaciones

Esta presentación fue preparada

por Violeta Brenes y el P. Juan María G.



Saúl empezó gober-

nando más o menos

bien, pero pronto

desobedeció a Dios.

Dios le habló entonces a Samuel, que ya era

viejo, diciéndole que debía nombrar otro

rey para Israel. Que ese rey no iba a reinar

todavía sino más adelante y sería uno de los

siete hijos de Jesé, un paisano que tenía un

campo en Belén.


Samuel se fue a lo de Jesé y le pidió

que le presentara a sus hijos.

El mayor resultó un mocetón bien

plantado, alto y medio colorado de

cara. Samuel pensó que tenía facha

de rey.


Pero Dios indicó que ese

no era. Así fueron pasan-

do los demás y Dios no

señaló a ninguno de

ellos.

Una vez que pasó el úl-

timo, Samuel le pregun-

tó a Jesé:

¿Estos son todos tus hijos, don?

No-contestó Jesé- Falta el menor; que anda cui-

dando la majada.


Pero es muy chico

todavía.

No importa-dijo

Samuel- mándalo

venir.

Al rato llegó David, que era un

muchachito rubio, con la

afición de cantar.


Estaba encargado de rondar las

ovejas y se la pasaba cantando

todo el día, acompañándose de

un arpa, parecida al arpa para-

guaya pero más chica.

El mismo David componía las canciones que

cantaba y en ellas celebraba

las grandezas de Dios y

recordaba la historia de

su pueblo.


Las canciones que

componía David se

llamarían salmos.

Y se cantan todavía

en las iglesias.


Cuando el chico

entró Dios le

comunicó a

Samuel:

-Ése es mi can-

didato. Úngelo

para rey.

La ceremonia de ungir consistía en echarle a

uno aceite en la cabeza, pronunciando unas

palabras que Samuel conocía y yo no.


Eso hizo Samuel con David y David quedó

ungido rey, pero nadie lo sabía porque no

había llegado el momento de que asumiera

el mando. Era algo así como un presidente

electo, antes de recibir la banda y el bas-

tón que usan los presidentes.


El reinado de

Saúl cada vez

andaba peor.

Se le presentó Samuel y le dijo:

-Rey, Dios está muy disgustado con vos. Tu rei-

nado acabará mal y no será tu hijo el que lo here-

de. Dios ya te eligió sucesor.


Saúl se puso furioso.

La rabia se convirtió

para él en una enfer-

medad.

Le daban ataques

y rompía todo lo

que tuviera a

mano.


En la corte alguno propuso que

buscaran alguien que supiera

tocar música suave, para calmar

al Rey cuando

le daba el ata-

que.

Como habían oído hablar de

David y de las canciones

que cantaba, lo mandaron

buscar.


Santo remedio.

Al Rey le venía el

ataque, David em-

pezaba a puntear

en el arpa algún

Salmo y Saúl se

calmaba ensegui-

da.

David se quedó a vivir en el palacio de Saúl. Y a

Saúl ni se le ocurrió que podía tener al lado su-

yo al futuro rey.


Un día los filisteos

atacaron nuevamente

a los judíos.

Saúl y su ejército sa-

lieron a enfrentarlos.

Los campamentos de

uno y de otro queda-

ron instalados bas-

tante cerca, mientras

esperaban el momen-

to de entrar en batalla.


Entre las carpas de los judíos y de

los filisteos se extendía un potrero

grande y parejo.

En las filas de los filisteos ha-

bía un gigante. Era un solda-

do enorme, con una cara que

daba miedo mirarla, voz de

trueno y brazos como tron-

cos de algarrobo.


Se cubría la cabeza con un casco

adornado por una cola de caba –

llo; se cubría el pecho con una

coraza de bronce y las pantorri-

llas con algo que parecían can-

tilleras de hierro.

Llevaba lanza, espada de dos filos

y una maza terminada en una bola

de metal llena de puntas.

Se llamaba Goliat.


Cada mañana se plantaba

Goliat en el descampado

que separaba los campa-

mentos y los desafiaba a

pelear a los judíos.

Ningún judío agarraba via-

je y Goliat los insultaba de

arriba abajo, diciéndoles

que eran unos flojos.


Y que los iba a hacer pedazos

al primero que le viniera.

Pero ninguno venía.

La misma escena se repetía

por la tarde.

Hasta que llegó David al cam-

pamento . Lo vió a Goliat y o-

yó sus insultos.


Cuando advirtió que Goliat

también blasfemaba con-

tra Dios, dijo David:

-Yo lo peleo.

-Estás loco- le contestó

Saúl- te va a destrozar.

vos sos un chiquitín y

él un gigante.

-Lo peleo igual- insistió

David.


Al ver que estaba decidido

le trajeron armas, un cas-

co y una coraza. David se

negó a usarlos, diciendo que

le bastaba con su honda de pastor.

Las hondas de pastor no son como

las gomeras. Están hechas con una

soguita y un pedazo de cuero. En

el cuero se coloca una

piedra, se revolea la

honda, y al soltar una

punta de la soga, sale la piedra disparada.


Cuando Goliat lo vio a

David tan chiquito y

desarmado, largó una

carcajada. Se moría de risa y con las manos se

golpeaba el costil sin poder contenerse.

Menos risa- le previno David- Defiéndase usted,

señor gigante, porque le voy a matar.


Se recompuso Goliat y, al ver

que la cosa iba en serio, pegó

un rugido formidable y levan-

tó su lanza para arrojarla

contra David.

Éste colocó una

piedra en la hon-

da y empezó a

revolearla.


Un profundo silencio reina-

ba en los dos campamentos.

No se oía volar una mosca

Goliat apuntó bien para no

errar el lanzazo.

David aseguró el tiro. Y antes que volara la lanza,

partió la piedra silbando y se incrustó en la fren-

te del gigante.


Goliat se desplomó como una

torre que se derrumba.

David corrió hasta su rival

caído. Tomó la espada de

Goliat y le cortó la cabeza.

Los filisteos al ver esto,

huyeron en desbandada.

Los judíos levantaron a

David en andas.


David se transformó en un

guerrero. Y las tropas que

él mandaba obtenían más

triunfos que las que man-

daba Saúl.

De modo que a éste le en-

traron unos terribles ce-

los de David y le volvie-

ron los ataques de rabia.


Para peor, empezó a sospe-

char que el futuro rey sería

David.

Al darse cuenta de eso,

David dejó el

palacio y se es-

condió en las

montañas.

Saúl lo buscaba para matarlo.


Y aunque David tuvo

muchas oportunidades

para matar a Saúl, nun-

ca quiso hacerlo por-

que era fiel a su rey

aunque éste no fuera

una buena persona.


Los judíos se pusieron de parte de David y no

veían el momento de que ocupara el trono de

Saúl. Pero David no quería saber nada y

mantenía su fidelidad al rey.


Por fin, en un combate contra

los filisteos, murieron Saúl

y su hijo Jonatán.

David los lloró desconsolada-

mente.

Sin embargo, pese a su aflic-

ción, los judíos lo proclama-

ron rey, le dieron la corona y

el cetro, sentándole en el tro-

no de Israel.


Fue un rey estupendo.

Y aunque hizo algunos

despropósitos, siem-

pre se arrepintió de

ellos, pidiendo perdón

a Dios.

Dios lo perdonó una y otra vez.



Verdades del compendio ( nn.447 a 454 )

SEGUNDO MANDAMIENTO: NO TOMARÁS

EL NOMBRE DE DIOS EN VANO ( nn. 447 A 449 )

Se respeta la santidad del

Nombre de Dios

invocándolo,

bendiciéndole,

alabándole y glorificándole


Ha de evitarse, por

tanto, el abuso de

apelar al Nombre de

Dios para justificar

un crimen,

y todo uso inconveniente de su Nombre,

como la blasfemia, que por su misma

naturaleza en un pecado grave


La imprecación y

la infidelidad a las promesas hechas en

nombre de Dios


Está prohibido jurar en

falso, porque ello supone

invocar en una causa a

Dios, que es la verdad

misma, como testigo de

una mentira.

El perjurio es hacer, bajo juramento, una promesa

con intención de no cumplirla, o bien violar la

promesa hecha bajo juramento.

Es un pecado grave contra

Dios, que siempre es fiel a sus promesas.


TERCER MANDAMIENTO:

SANTIFICARÁS LAS FIESTAS ( nn. 450 a 454 )


Dios ha bendecido el

sábado y lo ha decla –

rado sagrado.

Porque en este día se

hace memoria del

descanso de Dios el

séptimo día de la

creación,

así como de la liberación

de Israel de la esclavitud

de Egipto y de la Alianza

que Dios hizo con su pueblo.


Jesús reconoce la

santidad del sábado, y

con su autoridad divina

le da la interpretación

auténtica:

“El sábado ha sido instituido

para el hombre y no el hombre

para el sábado”.


Para los cristianos, el

Sábado ha sido sustituido

Por el domingo porque

este es el día de la

Resurrección de Cristo

Como “primer día de la

semana” (Mc. 16,2),

recuerda la primera

Creación;


Como “octavo día”,

que sigue al sábado,

significa la nueva

Creación inaugurada

con la Resurrección

de Cristo.

Es considerado, así, por los

cristianos como el primero de

todos los días y de todas las

fiestas.


Los cristianos santifican el

domingo y las demás fiestas

de precepto

Participando en la Eucaristía

del Señor y

absteniéndose de las actividades

que les impiden rendir culto a

Dios, o perturben la alegría propia

del día del Señor o el descanso

necesario del alma y del cuerpo.


Se permiten las

actividades

relacionadas con las

necesidades familiares

o

los servicios de gran utilidad

social, siempre que no intro –

duzcan hábitos perjudiciales

a la santificación del domingo,

a la vida de familia y a la salud.


Es importante que el domingo

sea reconocido civilmente como

día festivo

a fin de que todos tengan la

posibilidad real de disfrutar del

suficiente descanso y

del tiempo libre que les permitan

cuidar la vida religiosa, familiar,

cultural y social.


De disponer de tiempo propicio para la

reflexión, el silencio y el estudio, y

de dedicarse a hacer el

bien, en particular a favor

de los enfermos y de los

ancianos.


David, el Rey Cantor

Complete:

Objetivo: destacar el combate entre

David y Goliat. Señalar que, con la

protección de Dios, a veces los dé-´

biles triunfan sobre los fuertes y

que por eso, al considerar las cosas,

siempre hay que confiar en la Divina

Providencia.

Horizontal:

1.- Primer

Rey de Israel

2.- Instrumento

musical que

tocaba David.

3.-Lo que fue

David al morir Saul

4.- Hijo de Saúl y

amigo de David.

Vertical:

1.-Hijo menor de Jesé

2.-Gigante con que luchó David

3.-Se la cortó David a Goliat

4.-Arma que usó David contra Goliat

Coloreé:

Diga si es verdadero (V) o falso (F):

David era músico, pástor y guerrero ( )

Saúl siempre fue un buen Rey ( )

Los judíos querían que David fuera su Rey ( )

Investigue: ¿Cómo fue la relación entre Saúl y

David?


LOCALICE EN LA SOPA DE LETRAS:

Misa, jurar, Jesús, sábado, promesas,

domingo, fiesta, alianza

VERDADES DEL COMPENDIO

( n. 447 a 449 y 450 a 454 )

P T O D A B A S

F R L J E S U S

I N O I T U M R

E E I M G I N A

S O M I E G O R

T T O S L S A U

A L I A N Z A J

0 G N I M 0 D S

COLOREE:

RESPONDA:

1.- ¿Cómo se santifica el nombre de Dios ?

2.- ¿ Por qué es prohibido jurar en falso?

3.- De razones por las que el Señor bendijo el día

sábado y lo declaró sagrado

4.- ¿ Por que razón los cristianos sustituyeron el

sábado por el domingo, como día sagrado y santo?

5.- ¿ Cómo santifican los cristianos el día domingo?


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